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La brecha con la de mayor calidad se achicó a sólo 30 centavos en la mayoría de las marcas y sin embargo los consumidores la siguen prefiriendo. Como consecuencia de los problemas de abastecimiento y el vertiginoso movimiento de los precios el público carga sin preguntar su costo
Ni la supuesta baja de su calidad, ni la suba de precios: los automovilistas siguen prefiriendo la súper, y si es YPF, mejor. Antes de la expropiación de la petrolera, sus directivos apelaban a que falten productos en las bocas de expendio para dejar al público sin otra opción que despachar la nafta más cara. La gestión estatal, en cambio, prefiere nivelar los valores de las dos variedades, aunque no sólo para emparejar la demanda, sino también para incrementar las ganancias.
El resto de las banderas también sufre el favoritismo de la gente por este producto. Un operario de una estación de servicio que comercializa combustibles de marca Esso confirmó que la gente sigue comprando súper, pese a que el mismo personal difunde las ventajas de cargar nafta Ultra apenas se estaciona el cliente sobre el surtidor. Los 15 pesos de más que representan abastecerse de la de mayor octanaje siguen frenando su consumo, sobre todo en momentos de recesión económica. Se acostumbraron a que la súper es más barata y la siguen pidiendo, analiza.
Lo cierto es que le llevará un tiempo a las petroleras cambiar este hábito de consumo. Los constantes cambios que sufren las estaciones de servicio con respecto a los precios confunden cada vez más a los automovilistas, que en medio de la desinformación de mercado se quedan sin punto de comparación entre las distintas marcas y productos. En general, sólo saben que YPF es más barata.
Llegan, cargan y se van, graficó el entrevistado. Según comentó sorprendido, desde hace tiempo los conductores no realizan preguntas al personal, precisamente porque se quedaron sin capacidad de elección. El playero reflexiona: ahora son las mismas compañías las que deciden a qué precio y calidad comprar.
YPF, que domina aproximadamente el 55 por ciento del mercado de los combustibles, utiliza esta fuerza para orientar la política comercial a todo el sector. La súper representa el 70 por ciento del consumo de las naftas y la empresa busca desde tiempo disminuir su participación.
Si bien el consumo de gasoil cayó abruptamente durante el mes de junio en comparación con el período anterior, en las naftas todavía no se perciben cambios tan destacados, aunque no se descarta que en los próximos meses se puedan sentir.
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