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Las distribuidoras de gas comenzaron a requerir información diaria sobre la demanda prevista. Recomiendan respetar los cupos contratados para evitar mayores costos.
La reconfiguración del sistema de transporte de gas natural impulsada por el Gobierno nacional ya comenzó a reflejarse en la actividad de las Estaciones de Servicio de GNC. A partir de la implementación de la Resolución 66/2026, las distribuidoras reforzaron los mecanismos de seguimiento sobre la demanda y empezaron a requerir información diaria de consumo a los operadores y comercializadoras.
La medida forma parte del proceso de adecuación de la red a la nueva realidad productiva del país, marcada por el protagonismo creciente de Vaca Muerta y la puesta en marcha del Gasoducto Perito Moreno, infraestructura que modificó buena parte de los flujos de transporte existentes hasta hace pocos años.

El gerente comercial de Intragas, Leandro Sivori, explicó a Surtidores que el objetivo principal es mejorar la planificación y optimizar el uso de las capacidades contratadas durante los períodos de mayor requerimiento.
“Las distribuidoras están solicitando que informemos diariamente los consumos previstos con al menos 24 horas de anticipación. Es una obligación que siempre estuvo contemplada en los contratos, pero que ahora cobra mayor relevancia por la reorganización que tuvo el sistema”, señaló.
Según detalló, la Resolución 66/2026 buscó adecuar el transporte de gas a un escenario completamente distinto al que existía cuando se diseñaron gran parte de los contratos actualmente vigentes.
“La Secretaría de Energía entendió que la producción se desplazó hacia la Cuenca Neuquina y que la infraestructura debía adaptarse a esa realidad. Por eso se redefinieron capacidades, recorridos y puntos de entrega para aprovechar mejor las obras realizadas en los últimos años”, explicó.
La normativa reorganizó contratos de transporte firme, reasignó capacidad disponible y actualizó los criterios de utilización de la red troncal con el propósito de acompañar el crecimiento de la oferta proveniente de Vaca Muerta y facilitar su llegada a los principales centros de consumo.
Para Sivori, los cambios no responden a una falta de gas sino a la necesidad de administrar de manera más eficiente una infraestructura que hoy opera bajo una lógica diferente. “Hay más gas que antes. Lo que cambió es la forma de transportarlo. Por eso las distribuidoras necesitan contar con información más precisa para programar la utilización de la red y administrar correctamente las capacidades disponibles”, sostuvo.

El ejecutivo remarcó que la nueva metodología implementada por las distribuidoras apunta precisamente a mejorar la previsibilidad operativa durante el invierno, cuando la demanda crece y la coordinación entre los distintos actores del mercado adquiere una importancia clave.
“Cuanta más información tengan las distribuidoras sobre la demanda prevista, mejor pueden organizar la utilización de las capacidades contratadas y optimizar la operación de la red”, afirmó.
En ese contexto, formuló una recomendación concreta a las Estaciones de Servicio de GNC: respetar los volúmenes autorizados y evitar consumos superiores a los previstos. “Lo aconsejable es mantenerse dentro de los cupos asignados. Este año habrá un seguimiento mucho más detallado porque la prioridad es que el sistema funcione de manera ordenada y eficiente”, afirmó.
La sugerencia tiene además un componente económico que los operadores no deberían pasar por alto. De acuerdo con Sivori, la intención oficial es desalentar los excesos mediante señales de precios asociadas al costo real del abastecimiento adicional.
“Si una estación supera el volumen autorizado, ese excedente podría valorizarse tomando como referencia el precio del gas importado. Hoy el gas local se ubica aproximadamente entre 2,50 y 3 dólares por millón de BTU, mientras que un cargamento proveniente del exterior puede costar entre 15 y 20 dólares por millón de BTU”, alertó.

El directivo aclaró que la preocupación actual no está vinculada a la producción de gas sino a la administración eficiente de la capacidad de transporte disponible luego de los cambios introducidos por la Resolución.
“Lo que estamos viendo es una evolución lógica de un sistema que cambió mucho en los últimos años. Hoy tenemos más producción, nuevas obras de transporte y una red que se está adaptando a esa realidad. Por eso la planificación adquiere un papel cada vez más importante. Cuanta más información exista sobre la demanda, mejor se podrán administrar las capacidades disponibles y garantizar que el gas llegue donde se lo necesita”, concluyó Sivori.
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