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El combustible alcanzó al conductor y dañó el interior de su vehículo en una estación de Tigre. La aseguradora pagó los daños y luego reclamó el dinero al establecimiento. El juez consideró decisiva la denuncia que la propia empresa había hecho tras el accidente.
Una carga de nafta que parecía rutinaria terminó en un derrame, dos personas caídas en la playa y un juicio millonario. Ocurrió en diciembre de 2023 en una Estación de Servicio de Tigre, cuando se rompió la manguera de un surtidor mientras un playero abastecía a un Toyota Corolla. Ahora, la Justicia condenó a las empresas que explotaban el establecimiento a pagar $11 millones más intereses a la aseguradora del automovilista.
El episodio se produjo el 11 de diciembre de 2023 en una estación ubicada sobre la avenida Agustín M. García. El conductor esperaba dentro del vehículo con la ventanilla abierta cuando el combustible salió por un corte en la manguera. La nafta le llegó a la cara y también ingresó al habitáculo: alcanzó el tablero, el volante, la consola, las alfombras y las butacas.

Al intentar bajar, el hombre se resbaló con el combustible derramado sobre el piso y cayó, golpeándose una rodilla. Su esposa quiso ayudarlo y también terminó en el suelo. Un empleado accionó el botón de parada y, una vez controlada la situación, el personal comprobó que la manguera tenía un corte. Fue necesario llamar a un servicio de emergencias, de acuerdo con la denuncia que la propia estación presentó ante su aseguradora.
Ese documento terminó siendo una pieza central del juicio. El juez Eugenio Ricardo Labeau, a cargo del Juzgado Nacional en lo Civil N.º 54, le dio especial valor porque la estación había dejado asentado lo ocurrido poco después del accidente. A esa constancia se sumaron fotografías del auto y una pericia contable sobre el pago del seguro.
Federación Patronal Seguros había abonado $11 millones a su asegurado por los daños del vehículo. Después inició una demanda contra las empresas responsables de la estación para recuperar esa suma. Por eso, aunque el caso nació con un automovilista afectado por un derrame, la condena conocida ahora ordena pagarle a la compañía de seguros, que ya había afrontado el siniestro.

Durante el proceso, las demandadas plantearon que el conductor podría haber causado la rotura al mover el auto con la manguera todavía conectada. El juez consideró que esa versión no había sido probada. La documentación disponible, en cambio, ubicó el problema mientras se realizaba la carga y registró que luego se encontró un corte en la manguera.
El fallo aplicó las normas de Defensa del Consumidor. Según el criterio expuesto en la sentencia, una vez acreditado el daño durante la prestación del servicio, las empresas debían demostrar una causa ajena que las liberara de responsabilidad. Para el juzgado, eso no ocurrió. Hizo lugar al reclamo de la aseguradora por $11 millones, dispuso que se agreguen los intereses y puso las costas del juicio a cargo de las demandadas.
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