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La compañía busca pasar de las verificaciones puntuales a una supervisión continua de toda la red, capaz de distinguir información relevante, detectar patrones y actuar antes de que aparezcan problemas operativos.
Durante décadas, controlar una Estación de Servicio significó observar lo ocurrido para decidir qué corregir. Primero aparecía el desvío; después llegaban el registro y la respuesta. ¿Qué sucede cuando esa secuencia se invierte? AXION energy comenzó a construir esa posibilidad hace ocho años y ahora busca utilizar la inteligencia artificial para intervenir antes de que un incidente, una falla o un faltante afecten la operación.
“Desde 2018 trabajamos en la digitalización de nuestra red y en la gestión centralizada de nuestras estaciones”, reveló Martín Ruiz, gerente ejecutivo de Operaciones Comerciales Downstream de Pan American Energy. Ese recorrido permitió reunir la información que producen los distintos puntos de venta y comenzar a transformarla en acciones concretas.
El cambio supone pasar de controles realizados en determinados momentos a un seguimiento continuo, objetivo y capaz de alcanzar a toda la red. La cantidad de información generada por las estaciones había superado la capacidad humana de analizarla y utilizarla en tiempo real, por lo que una parte importante quedaba relegada o era examinada después de que ocurrieran los hechos.

La inteligencia artificial modifica esa limitación porque puede procesar grandes volúmenes de registros y separar los datos útiles del ruido cotidiano de una actividad compleja. Según indicó el ejecutivo en diálogo con Surtidores, la tecnología no debe ser considerada un fin en sí mismo, sino una herramienta para resolver problemas concretos, elevar los estándares de seguridad y calidad y mejorar la experiencia del cliente.
¿Qué aporta de diferente? La posibilidad de encontrar relaciones que una revisión convencional difícilmente podría advertir. Ruiz lo resumió como la capacidad de “detectar patrones que antes eran invisibles y anticipar situaciones en lugar de reaccionar cuando ya ocurrieron”.
Sobre esa infraestructura, la compañía desarrolla tres gemelos digitales que funcionan como asistentes y concentran el conocimiento acumulado por la organización. Cada uno tendrá una función distinta, aunque los tres compartirán la posibilidad de interpretar información y acompañar a los equipos durante la actividad diaria.
El primero estará orientado al responsable de la Estación de Servicio. Su función será asistirlo en la supervisión del establecimiento y verificar el cumplimiento de procedimientos críticos, especialmente aquellos vinculados con la seguridad. De esta manera, podrá advertir desvíos y facilitar una intervención antes de que se conviertan en un inconveniente operativo.
El segundo gemelo estará enfocado en la atención. Utilizará la información disponible para ayudar a los colaboradores a comprender mejor las necesidades de cada consumidor y ofrecer una experiencia más personalizada, sin desplazar el vínculo que se construye en la playa o dentro de la tienda.
“La inteligencia artificial no reemplaza a las personas, sino que potencia sus capacidades”, planteó Ruiz sobre la premisa que ordena este desarrollo. La intención es que los asistentes absorban parte del análisis y de las tareas repetitivas para que los trabajadores puedan dedicar más tiempo a las decisiones que requieren experiencia, criterio y cercanía.
El tercer modelo representará digitalmente a la propia Estación de Servicio. A partir del monitoreo de su infraestructura, buscará reconocer señales de desgaste, anticipar necesidades de mantenimiento y prevenir incidentes que podrían ocasionar interrupciones, mayores costos o riesgos para la actividad.
Sin embargo, el alcance no se limitará a los procedimientos de playa. Uno de los ejemplos mencionados por la compañía se encuentra en la propuesta gastronómica, donde la información puede utilizarse para asegurar que el consumidor encuentre disponible el producto que busca sin generar una preparación excesiva.
Esa capacidad permitiría relacionar demanda, disponibilidad y producción para disminuir las mermas. La eficiencia surgiría así de un equilibrio difícil de alcanzar mediante verificaciones aisladas: evitar faltantes que perjudican la venta, pero también reducir los desperdicios provocados por una oferta superior al consumo real.

El avance también plantea una exigencia menos visible. Un algoritmo puede procesar millones de registros, pero sus conclusiones pierden valor si la información está incompleta, desactualizada o fue recopilada con criterios diferentes. Por eso, la calidad del dato pasa a tener tanta importancia como la herramienta utilizada para interpretarlo.
El ejecutivo añadió que AXION energy invierte en la gobernanza de esa información para garantizar que sea confiable y esté disponible en el momento adecuado. La gestión centralizada desarrollada durante los últimos ocho años funciona como la base sobre la que ahora pueden operar los asistentes inteligentes.
Los resultados esperados abarcan una mayor capacidad de prevención, estándares de servicio más consistentes y procesos con menos desperdicios. No se trata únicamente de saber más sobre lo que sucede en cada establecimiento, sino de reducir el tiempo que transcurre entre la aparición de una señal y la decisión necesaria para corregirla.
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