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A más de un año de las reformas promovidas por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, distintas cámaras empresarias buscan adecuar normativas locales que todavía funcionan como una barrera para su implementación.
Entre las iniciativas que despertaron mayor interés para el sector estacionero aparece el autodespacho, una modalidad extendida en numerosos mercados internacionales que permite a los usuarios cargar combustible por cuenta propia bajo protocolos específicos de seguridad. Aunque la legislación nacional autoriza su incorporación de manera optativa, su desembarco todavía encuentra obstáculos en varias jurisdicciones que mantienen prohibiciones vigentes.
Jujuy se convirtió en uno de los casos más visibles. Allí continúa en plena vigencia la Ley Provincial 6.135, que establece que el expendio de combustibles debe ser realizado exclusivamente por personal de playa. Frente a esa limitación, la Cámara de Expendedores de Combustibles de Jujuy inició conversaciones con legisladores para analizar posibles modificaciones que permitan actualizar el marco legal.

El presidente de la entidad, Hugo Moisés, explicó a Surtidores que el objetivo es abrir una discusión que considera necesaria para acompañar la transformación que atraviesa la actividad. “Hoy tenemos una normativa que nos impide aplicar disposiciones que ya fueron autorizadas por la Nación. Por eso comenzamos una ronda de encuentros con diputados provinciales para plantear la necesidad de revisar la legislación vigente y adaptarla a los nuevos tiempos”, señaló.
El dirigente aclaró que la inquietud no se reduce únicamente al Self Service. Según indicó, también analizan el conjunto de medidas vinculadas a la flexibilización de la comercialización de combustibles líquidos y las posibilidades operativas que esas reformas ofrecen.
“A veces toda la atención se concentra en el autodespacho, pero hay mucho más detrás de esa discusión. Hablamos de incorporar herramientas tecnológicas, simplificar procedimientos y brindar mayor capacidad de decisión a cada empresa para organizar su funcionamiento de acuerdo con sus necesidades”, sostuvo.
Desde la cámara remarcan que cualquier eventual cambio no implicaría una obligación para los operadores. La intención, afirman, es ampliar el abanico de opciones disponibles para quienes consideren conveniente adoptar nuevas modalidades de atención.
“Lo que proponemos es que exista libertad de elección. Habrá estaciones que encuentren beneficios en estos sistemas y otras que prefieran continuar trabajando como hasta ahora. Lo importante es que la legislación no cierre puertas antes de que cada empresario pueda evaluar qué alternativa le resulta más conveniente”, afirmó Moisés.
La iniciativa jujeña refleja una inquietud que empieza a aparecer en otras regiones. A medida que se conocen los alcances de la desregulación impulsada por el Gobierno nacional, diferentes entidades empresarias analizan cómo podrían aprovechar una mayor flexibilidad para mejorar procesos y optimizar la gestión diaria.
La transformación tecnológica también se presenta como uno de los argumentos centrales del debate. Los métodos de pago digitales, las aplicaciones de fidelización, los sistemas inteligentes de administración y otras innovaciones vienen modificando la relación entre las Estaciones de Servicio y sus clientes, impulsando la necesidad de revisar reglas diseñadas para una realidad muy distinta.
“Las costumbres de los consumidores cambiaron y la actividad no puede permanecer inmóvil. La incorporación de nuevas tecnologías es una tendencia que se observa en todos los rubros y las bocas de expendio no son la excepción”, explicó el empresario.
Moisés también rechazó las interpretaciones que presentan la discusión como una disyuntiva entre innovación y puestos de trabajo. A su entender, ambas variables pueden coexistir sin conflictos cuando cada establecimiento tiene la posibilidad de definir el modelo que mejor se adapta a su realidad.
“Se suele plantear como si hubiera que elegir entre una cosa u otra, pero la experiencia demuestra que existen esquemas mixtos y alternativas diversas. Lo importante es que cada operador cuente con herramientas para tomar decisiones”, expresó.

La búsqueda de mayor eficiencia también forma parte de las preocupaciones del sector. “Las Estaciones de Servicio vienen haciendo un esfuerzo permanente para sostener su competitividad. Por eso entendemos que toda alternativa que contribuya a optimizar la operación debe ser analizada con seriedad y sin prejuicios”, agregó el directivo.
Mientras continúan los contactos con representantes de la Legislatura jujeña, la expectativa está puesta en abrir una instancia de debate que permita estudiar el alcance de eventuales cambios y su impacto sobre la actividad.
Para Moisés, se trata de un cambio de época, pero difícilmente quede limitada a una sola provincia. “Vemos interés en distintos puntos del país por analizar estas herramientas porque el negocio está evolucionando y necesita normas acordes a esa nueva realidad. No se trata únicamente del autodespacho, sino de la posibilidad de incorporar mecanismos que mejoren la administración de los establecimientos y respondan a las nuevas exigencias del público. Tarde o temprano todo el país deberá revisar sus marcos legales y creemos que el sector tiene mucho para aportar en ese proceso desde la experiencia cotidiana y el conocimiento de la actividad”, concluyó.
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