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El encuentro realizado en El Salvador reunió a representantes empresariales para analizar regulaciones, costos operativos, medios de pago, empleo, capacitación y los cambios que traerá la transformación de la movilidad.
La rentabilidad de las Estaciones de Servicio volvió a ocupar un lugar central en la agenda empresarial regional. Durante el 67º encuentro de CLAEC, representantes de distintos países intercambiaron experiencias sobre las dificultades que atraviesa la actividad y las herramientas necesarias para sostener el negocio frente a una transformación cada vez más visible.
El presidente de UNVENU, Daniel Sanguinetti, calificó la instancia como “sumamente productiva” y destacó que varias delegaciones concurrieron acompañadas por jóvenes que ya están participando en procesos vinculados al relevo generacional. Para el dirigente, esa renovación será determinante ante los cambios que atraviesa el sector.

REGULACIONES CON REALIDADES MUY DIFERENTES
Uno de los primeros asuntos abordados estuvo relacionado con los trámites y las normas que rigen al expendio de combustibles. Sanguinetti señaló a Surtidores, que existen diferencias importantes entre los mercados de la región y puso como ejemplo a Brasil, donde está prohibido el autodespacho y la integración vertical, frente a Chile, donde grandes compañías internacionales cuentan con una fuerte incidencia sobre la formación de los valores de las naftas y el gasoil.
La propia declaración emitida por CLAEC al finalizar la cumbre incluyó un planteo dirigido a los gobiernos latinoamericanos para fortalecer jurídicamente a las pequeñas y medianas empresas nacionales frente a la integración vertical de las compañías distribuidoras mayoristas.
También se reclamó la creación de una ventanilla única que permita centralizar los procedimientos exigidos a las estaciones, con el objetivo de simplificar gestiones y reducir la carga administrativa que recae sobre los operadores.
En el caso uruguayo, Sanguinetti señaló un desafío particularmente asociado a la transformación tecnológica: la ausencia de una normativa específica para la habilitación de cargadores eléctricos. La expansión de la electromovilidad comienza así a generar nuevas necesidades regulatorias para una actividad que históricamente estuvo vinculada casi exclusivamente al expendio de derivados del petróleo.
LOS ARANCELES DE LAS TARJETAS EN EL FOCO
La segunda mesa de trabajo puso el acento sobre la estructura económica de los negocios, con especial atención en los gastos que reducen los márgenes de quienes comercializan combustibles.
Entre los principales puntos discutidos apareció el costo de las comisiones aplicadas a las operaciones con tarjetas de crédito y débito. Sanguinetti explicó que se trata de uno de los desembolsos más importantes para las estaciones en buena parte de los países participantes. Como excepción mencionó a Ecuador, donde ese arancel es asumido por el consumidor.
El documento regional también manifestó preocupación por el progresivo deterioro de los resultados económicos de las empresas y advirtió sobre las consecuencias que podría generar una reducción de la jornada laboral. Para los representantes del sector, una modificación de ese tipo tendría efectos sobre los costos y podría volver más compleja la organización cotidiana de los locales.

DEL EXPENDIO DE COMBUSTIBLES A UNA OFERTA MÁS AMPLIA
La transformación de la matriz energética para el transporte fue otro de los ejes del encuentro. Más que analizar únicamente el avance de nuevas tecnologías, las delegaciones debatieron cómo adaptar la operación de las estaciones a una demanda que irá incorporando otras formas de movilidad.
El presidente de UNVENU mencionó que los trabajadores tendrán una participación cada vez más relevante. La incorporación de nuevos servicios exigirá capacidades diferentes y una atención capaz de generar oportunidades comerciales adicionales, especialmente ante una eventual disminución de los volúmenes de combustibles fósiles.
La capacitación apareció así como una herramienta vinculada directamente con la continuidad económica de las estaciones. El objetivo no radica solamente por preparar a los equipos para tareas operativas, sino también por fortalecer su capacidad para vender servicios, interactuar con nuevas tecnologías y acompañar una transformación del modelo comercial.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y RELEVO GENERACIONAL
La agenda también incluyó la incorporación de inteligencia artificial y otras soluciones tecnológicas. Para el dirigente de UNVENU, la preparación empresarial deberá contemplar tanto las herramientas que comienzan a incorporarse a la operación como la formación necesaria para utilizarlas de manera eficiente.
Ese proceso se vincula además con el recambio generacional. La presencia de jóvenes en las delegaciones participantes mostró que varias empresas ya están pensando quiénes asumirán la conducción en los próximos años y, sobre todo, con qué conocimientos deberán contar para administrar negocios sometidos a cambios profundos.
El desafío, por tanto, excede la venta de naftas y gasoil. Las estaciones deberán combinar eficiencia, atención, servicios, tecnología y capacidad de gestión para preservar sus ingresos en un mercado que comienza a transitar una nueva etapa.
La declaración de CLAEC cerró el encuentro con una señal de disposición al diálogo institucional. Los empresarios reunidos en San Salvador ofrecieron a los gobiernos de la región la experiencia acumulada por el sector durante décadas para contribuir al diseño e implementación de proyectos nacionales.
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