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Comparando el cuarto mes de 2013 con el mismo del año anterior, las compras de naftas y gasoil desde el exterior se multiplicaron por cuatro. Incidió fuertemente la importación por parte de YPF para subsanar los efectos del incendio de la refinería de La Plata
El fuerte temporal que se abatió sobre la ciudad de La Plata a principios de abril causó un grave incendio en la refinería de YPF ubicada en las inmediaciones de esa localidad. Los daños impactaron en la producción de combustibles, especialmente a partir de la salida de la planta de Coke A.
Para paliar los efectos del accidente, YPF debió recurrir a la importación de naftas y gasoil. “No puedo hablar ni de volúmenes ni de costos, pero puedo decir que para garantizar el abastecimiento calculamos importar 6 por ciento más de lo que importamos en 2012“, explicó el CEO de la compañía, Miguel Galuccio.
Sin embargo -entre todas las empresas- en abril las compras de combustibles desde el exterior sumaron mucho más que eso. Según datos de la Secretaría de Energía, en abril el volumen se cuadriplicó comparando el mismo mes de 2012 y se multiplicó por dos si se confronta con el año anterior.
No toda la responsabilidad es de YPF, ya que por detrás de la estatal se ubicó Shell, que trajo gasoil Ultra de Holanda y nafta súper desde Estados Unidos y Gran Bretaña; Axion, cuyos productos provienen del país americano y de Bélgica y finalmente Petrobras con origen en Brasil, empresas que en conjunto totalizaron compras por 270 millones de litros.
Más allá del hecho puntual del incendio, lo cierto es que las importaciones de combustibles siguen en ascenso. Durante 2003, la Argentina destinó unos U$S 550 millones para comprar combustible a otros países. Una década después, ese monto creció unas 18 veces y trepó en 2012 a U$S 10.254 millones; es decir que en sólo diez años las importaciones de combustibles aumentaron un 1.765 por ciento, de acuerdo a informes de medios especializados.
Otro dato que sirve para graficar la dependencia del exterior en materia energética, es que en 2003 las importaciones totales del país fueron por U$S 13.851 millones, de los cuales, como se dijo, U$S 550 millones se utilizaron para la compra de combustibles, es decir el 4 por cierto. Esa proporción pasó al 15, contando hasta septiembre del año pasado, porque de un total de importaciones que ascendió a los U$S 67.880 millones, se destinaron a combustibles unos U$S 10.254 millones.
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