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UNVENU llevó sus reclamos a Presidencia y sostuvo que los subsidios a la electromovilidad deberían alcanzar también a los consumidores de combustibles líquidos.
La transición hacia la movilidad eléctrica abrió un nuevo frente de discusión para las Estaciones de Servicio uruguayas. Más allá de incorporar puntos de recarga, los operadores buscan certidumbre sobre las reglas de juego bajo las cuales desarrollarán su actividad ante una matriz energética en transformación. En base a esto, la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay trasladó su postura al Poder Ejecutivo durante un encuentro con el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, en Torre Ejecutiva.
La delegación expuso las dificultades que afronta el sector para hallar alternativas de adaptación y advirtió sobre el impacto que este proceso podría tener en el empleo y la continuidad comercial. Así lo expresó a Surtidores, Daniel Sanguinetti, quien señaló que todavía no identifican un camino viable para reformular el modelo de negocio de los puntos de venta.
“No estamos encontrando la forma de reconvertirnos”, afirmó el dirigente, al tiempo que manifestó su inquietud por el rol del ente estatal en la recarga eléctrica.

LAS CONDICIONES DE COMPETENCIA
Para UNVENU, la intervención de la empresa pública en el desarrollo de la electromovilidad plantea un problema que requiere atención urgente de las autoridades. La cámara entiende que el marco regulatorio actual genera una desventaja entre quienes comercializan combustibles tradicionales y quienes suministran energía para vehículos a batería.
“Creemos que hay competencia desleal por parte de UTE, una empresa pública, aplicando políticas anticompetitivas”, denunció Sanguinetti.
NAFTA A $50: EL ARGUMENTO SOBRE LOS INCENTIVOS
Otro de los ejes abordados por la presidencia de UNVENU apuntó al tratamiento económico de las distintas fuentes de movilidad. Sanguinetti argumentó que, bajo un esquema que considere paridades entre ambos energéticos, el precio al público de los derivados del petróleo podría reducirse de forma sustancial.
Según sus estimaciones, el litro de nafta podría situarse en torno a los $50, mientras que el gasoil registraría un costo casi 10 por ciento inferior si se eliminaran los subsidios cruzados que, a su entender, distorsionan el valor final.
“Si ambos energéticos compitieran en igualdad de condiciones, nuestros clientes tendrían los mismos beneficios que tienen quienes pueden acceder a vehículos eléctricos”, subrayó.
Desde esa perspectiva, el dirigente cuestionó que el esfuerzo fiscal destinado a promover la electrificación del transporte carezca de un alcance más amplio, considerando que los estímulos deberían contemplar también a los usuarios convencionales.
“Entendemos que si el gobierno puede darse el lujo de una resignación fiscal de tal magnitud, sería bueno que el beneficio llegará a una mayor cantidad de uruguayos y no solo a quienes tienen capacidad de compra para estas unidades”, remarcó.

LOS ESTACIONEROS SE REÚNEN EL 4 DE NOVIEMBRE
El intercambio con Sánchez forma parte de las gestiones que la directiva viene impulsando ante las autoridades nacionales. De forma complementaria, el sector buscará definir internamente sus próximas acciones e iniciativas ante los desafíos del mercado.
Con ese objetivo, UNVENU convocó a una asamblea para el miércoles 4 de noviembre, con la participación de estacioneros de todo el país.
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