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La demanda de combustibles desde los países vecinos mermó notablemente debido a que los precios se han emparentado. Como tampoco crece el consumo interno, los estacioneros de las provincias fronterizas sufren la caída de las ventas que estiman de un 30 por ciento
Un dato irrefutable para constatar el comportamiento de los precios locales respecto al de los países vecinos es relevar la situación de las estaciones de servicio ubicadas en las provincias fronterizas. Tomando en cuenta que los últimos aumentos han alejado a los extranjeros de los surtidores misioneros, la conclusión es que los valores de las naftas argentinas definitivamente se han alineado a los internacionales.
De ello puede dar fe el presidente de la Cámara de Expendedores de Misiones (CESANE), Faruk Jalaf, quien asegura que ya “no existe diferencia significativa ni con Brasil ni con Paraguay”. Los pocos ciudadanos de esos países que se ven por las playas cuando años atrás eran los principales clientes, confirman su versión.
Jalaf excluye del precio de los combustibles a los motivos del cruce de frontera y se lo atribuye a la búsqueda de calidad. “Los que vienen son los paraguayos con sus vehículos de alta gama que prefieren cargar acá por los atributos del producto”, señala. Mediante esa lógica no duda en admitir que “generalmente apuntan a las Shell, que es la marca en la cual más confían”.
Esa razón, sumada a la igualación de las pizarras entre todas las insignias, es la que diferencia el actual escenario que hoy se presenta en las estaciones YPF a la de meses anteriores cuando no daban abasto para atender la demanda. “Ya no las buscan como la elegida, ahora a la gente le da lo mismo cargar en cualquier lado”, manifestó.
La situación impactó en los bolsillos de los expendedores ya que a la par de caer la demanda externa tampoco se recupera el consumo interno. “Los despachos se redujeron aproximadamente un 30 por ciento en toda la provincia”, grafica el directivo. Jalaf lo responsabiliza al freno de la actividad económica, especialmente de la industria maderera que representa el 50 por ciento de los ingresos de esa provincia mesopotámica.
El incremento del turismo tampoco contribuyó en gran medida, ya que según el empresario, pocos llegan en auto, mientras que en lo que respecta al agro las circunstancias no difieren del resto. En este contexto, Jalaf vislumbra un 2013 poco venturoso para las 100 estaciones de servicio de la región. “Si no hay una mejora económica nuestro futuro será bastante crítico”, vaticinó.
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