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Hace 20 días, YPF implementó un “buffer” para amortiguar la volatilidad internacional y desde entonces sostiene los valores en el surtidor sin modificaciones. La economista Marina Dal Poggetto señaló que esta estrategia representa un alivio, ya que contribuye a evitar un traslado inmediato a la inflación.
Mientras el precio internacional del crudo retomó una tendencia alcista, la petrolera optó por no reflejar ese movimiento de forma directa en las Estaciones de Servicio. Con este esquema de contención, la compañía lleva más de veinte días sin ajustes en los surtidores, en una política orientada a suavizar los efectos de la volatilidad externa sobre el mercado interno.
La medida se da en un contexto en el que el barril se ubica en torno a los 95 dólares, aunque con marcadas fluctuaciones. En este marco, Marina Dal Poggetto, economista jefe de Eco Go, explicó a Surtidores que el análisis de la evolución reciente permite identificar con claridad el freno aplicado en los valores al público.

“Cuando uno observa la dinámica del litro de nafta, se advierte que hubo un ajuste previo significativo, pero en las últimas semanas esa trayectoria se interrumpió. Es decir, se mantuvo estable aun cuando el contexto internacional volvió a mostrar variaciones”, detalló.
La especialista remarcó que este comportamiento tiene implicancias relevantes en términos inflacionarios. “Un incremento del 10,3 por ciento en combustibles genera una incidencia directa de 0,39 puntos porcentuales sobre el índice de precios. A eso se suman otros 0,18 puntos por efectos indirectos, principalmente en transporte y logística”, precisó.
En esa línea, indicó que la incidencia total potencial alcanza el 0,57 por ciento, con impacto en rubros sensibles como alimentos, vivienda y transporte. “Cuando los combustibles registran aumentos, no solo se refleja en el surtidor: se propaga rápidamente al resto de la economía”, explicó Dal Poggetto.

Por eso, consideró significativa la postura adoptada por la compañía de sostener los valores en este período. “Al mantener esta estabilidad, la presión inflacionaria que muestran las estimaciones queda, por ahora, contenida. Es una forma de evitar que una variable tan sensible vuelva a incidir sobre el índice general”, afirmó.
Al mismo tiempo, advirtió que este mecanismo implica una compensación posterior dentro de la cadena energética. “Lo que no se ajusta hoy, en algún momento se reacomoda. Pero en el corto plazo, la estrategia apunta a moderar el efecto sobre el consumidor”, concluyó Dal Poggetto.
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