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El costo laboral creció en los últimos años un 20 por ciento por encima de los precios al público, situación que obliga a los expendedores a despachar cada vez más volumen para mantener el mismo nivel de ingresos. Los operadores de YPF, que manejan la bonificación más baja del rubro, son los más complicados
En 2009 se necesitaba en promedio vender 14.980 litros entre naftas y gasoil para abonar el sueldo de un empleado. En tan sólo tres años, como consecuencia del desfasaje que se generó entre los aumentos alcanzados en las negociaciones colectivas de trabajo y la evolución de los valores de los combustibles, la cifra creció un 12 por ciento, al ubicarse en 16.920 litros. Así informaron desde la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA).
Durante este período los salarios escalaron un 116 por ciento, mientras que el precio de los combustibles, variable central para determinar la rentabilidad del negocio, subió a un ritmo más lento, en torno al 90. Si bien la ecuación no es directa, es uno de los factores que desencadenaron en esta nueva relación costo laboral-cantidad de litros.
También hay que tener en cuenta que durante el mismo período analizado la bonificación que reciben las estaciones de servicio quedó congelada. De acuerdo a los datos de CECHA la petrolera YPF deja un margen del 7,7 por ciento, Petrobras del 13,7, Shell de 14 y Esso 14,2. Este porcentaje varía de acuerdo a la situación de competencia en la que se encuentre cada puesto de venta ya que, salvo los que pertenecen a la red de la estatal, los expendedores tienen libertad para determinar el valor al público.
Como aspecto positivo cabe destacar que esta situación acercó a empresarios y trabajadores en la lucha por mejoras en la rentabilidad. El año pasado la Federación de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio organizó una gran movilización sobre el edificio de YPF en Puerto Madero, tiempo en que la petrolera todavía estaba administrada por el Grupo Repsol. Los problemas de abastecimiento y los magros márgenes de comercialización fueron determinantes para armar un frente común en lo que respecta la lucha por la subsistencia de las estaciones de servicio y de los puestos de trabajo.
El incremento obtenido este año por los trabajadores del rubro fue de aproximadamente un 30 por ciento, tal cual consignan los convenios homologados por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, mediante la Disposiciones publicadas en el Boletín Oficial.
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