Activar/Desactivar Leer Página
Consideran que el discurso del Gobierno no coincide con el plan de inversiones que plantea la petrolera, que entre otras cosas incluye incrementos de precios en las estaciones de servicio y una reducción de la participación en el mercado. Dudan que se consiga el capital necesario para incrementar la producción en los niveles estimados
Al momento de explicar los motivos que la llevaron a decidir la expropiación del Grupo Repsol, la presidente Cristina Fernández de Kirchner hizo mención a la importancia de recuperar la soberanía energética, la necesidad de disminuir las importaciones en energía y de proteger al consumidor argentino.
Según critica Jorge Lapeña, ex Secretario de Energía de la Nación, estos pilares no se están respetando en el plan estratégico que presentó la compañía para los próximos cinco años. “Se ha dicho en reiteradas oportunidades que será financiado con el giro propio de la empresa y ello significa que los compradores fieles a YPF deberán pagar más por los productos o emigrar a otra compañía”.
En el caso de que YPF busque derivar parte de la demanda de combustibles hacia otras marcas, como Esso, Shell, Oil Combustibles o Petrobras, sostiene que “es lo contrario a lo que se ha dicho”. En este sentido dijo que “en vez de ser una empresa testigo en el mercado estaríamos frente a una petrolera estatal que lidera la subas de precios”.
Lapeña denuncia que “el Gobierno nacionaliza una compañía para entregarle su participación sobre el mercado a otras privadas y extranjeras”. Con respecto a las intenciones originales del Poder Ejecutivo opina que “evidentemente se trata de un contrasentido”.
El proyecto de YPF para desarrollar la exploración y explotación de hidrocarburos prevé inversiones por 37.000 millones de dólares. Esta cifra suena a los oídos del experto “un tanto excesiva para una compañía cuya ganancia anual después de impuestos es de 1.200 millones de dólares por año”. Sobre todo, explica Lapeña, “si se tiene en cuenta que ha disminuido su valor de mercado en lo que va del año en un 50 por ciento y que las acciones no dejan de caer”.
La incógnita que deja esta situación para el entendido en la materia es “cómo hará YPF para hacer de Argentina un país menos dependiente de la importación”. En su opinión esta pregunta “no tiene todavía respuesta ni en el discurso gubernamental ni en el empresario”, por eso recomienda “estar atentos a las movidas de las próximas semanas”.
DEJANOS TU COMENTARIO!