Activar/Desactivar Leer Página
La entidad que nuclea a las estaciones de servicio tendrá este jueves una importante reunión de comisión directiva en la que discutirán los alcances de la última medida que tomó la petrolera estatal, que establece subsidios para las bocas que venden bajo volumen. A priori, entienden que “es un parche” y que no alcanza a solucionar los problemas de fondo
Los dirigentes de todas las provincias que forman parte de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) llevarán adelante durante toda la jornada del jueves una audiencia en la sede que la entidad tiene en la Capital Federal para tratar los temas que aquejan al sector.
El encuentro tendrá como eje conocer las opiniones de los empresarios de todo el país acerca de la decisión de YPF de pagar 12.000 pesos a las estaciones de servicio que despachan menos de 200.000 litros mensuales y 8000 a las que no llegan a 300.000. Oscar Díaz, presidente de CECHA explicó que de acuerdo al estudio de costos que elaboraron, un local que vende 200.000 litros tiene gastos operativos por 150.000 pesos y con el margen que hoy establece la compañía –del 8 por ciento – genera ingresos por apenas 80.000. Evidentemente, sostiene, “con 12.000 pesos no alcanza”.
“Lo que nosotros estamos buscando es una solución definitiva. Esta medida no pasa de ser un parche. Es algo momentáneo que obliga a continuar discutiendo las condiciones de comercialización”, opinó el dirigente, aunque así y todo, destacó el gesto de YPF de ofrecer una propuesta.
Díaz fundamenta que “el expendedor está limitado por la magra bonificación que impone la petrolera por funcionar bajo sistema de consignación”, que es el principal condicionante.
De mantenerse esta metodología reclama a la petrolera que asuma todos los gastos de comercialización que hacen al manejo operativo, como el impuesto al cheque, que representa cerca de 30.000 pesos mensuales. Es que en definitiva, reafirma, las bocas de expendio ofrecen un producto que legalmente es considerado ajeno.
“Queremos encarar el año que viene con una realidad diferente”, añora Díaz. Esto se traduce en la posibilidad de diseñar un contrato que arme una ecuación económica distinta que contemple mejoras de fondo para los puestos de venta de combustibles.
Como el resto de los operadores maneja otro mecanismo comercial, el de compra-venta, se descartan subsidios como el que YPF anunció para su red de estaciones de bajo volumen porque tienen la posibilidad de ajustar el margen remarcando los precios.
DEJANOS TU COMENTARIO!