Activar/Desactivar Leer Página
Así informaron desde la Confederación de Expendedores. Si bien se ha registrado un leve descenso el último mes, en este punto, ha disminuido la pendiente negativa que se registró durante la última década”, destacaron. Es consecuencia de la concentración de las ventas en las existentes y por la apertura de algunas nuevas
Alejandro Martorell, vicepresidente primero de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) mostró, durante su presentación en la 43º Comisión Latinoamericana de Empresarios de Combustible (CLAEC) desarrollada durante los primeros días de noviembre en nuestro país, datos interesantes que sirven para entender el mercado de los combustibles.
Tal cual precisó el dirigente, el sistema de comercialización cuenta con 3.813 bocas de expendio. En lo que va del año asegura que cerraron 22 puestos de venta debido a problemas de rentabilidad, en su mayoría empresas que ofrecen naftas y gasoil en zonas rurales. “Implica una situación mejor a la que se tuvo en el período 2010-2011”, reconoce.
YPF tiene una posición preponderante con 1.428 Estaciones – entre propias y franquiciadas -, seguida en importancia por las de tipo “blancas”, que alcanzan un total de 757 de acuerdo a los datos que maneja la entidad. El resto está dividido entre Shell, Esso, Oil Combustibles y Petrobras.
Actualmente, advirtió Martorell “de los 2.144 locales que se encuentran instalados en el interior del país, 589 se encuentran en riesgo”, lo que representa un 28 por ciento del total. Una buena parte de ellas “venden menos de 200.000 litros”, cifra que no alcanza para hacer redituable el negocio.
“El promedio de locales que cierran bajó como consecuencia de la concentración de las ventas sobre las estaciones de servicio que quedaron en la zona”, fundamentó. En la Capital Federal, por ejemplo, casi ninguna se encuentra en situación de riesgo debido a que manejan volúmenes de comercialización relativamente altos. “Este resultado es en realidad el saldo del cierre de estaciones y de la apertura de algunas nuevas”, lamenta.
En términos de generación de empleo el sector de comercialización de combustibles que opera de forma independiente contribuye en el sostenimiento de más de 40.000 puestos de trabajo, en su mayoría empresas familiares.
“Es por esto que se hace imprescindible un marco legal que proteja a la actividad minorista y sus condiciones desfavorables en el mercado”, insiste Martorell. En definitiva los expendedores buscan que haya competencia leal, protección frente a los abusos de posición dominante y estabilidad para las condiciones de inversión.
DEJANOS TU COMENTARIO!