Activar/Desactivar Leer Página
2012 fue un año de cambios profundos en el sector petrolero. Sin embargo, Oscar Díaz, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA), lamenta tener que decir que “en general el balance de este 2012 ha sido negativo para el sector de las estaciones de servicio”.
Como aspecto positivo reconoce que “el precio ha evolucionado siguiendo en líneas generales el índice inflacionario”. Tal es el caso de la nafta súper de YPF, marca testigo del mercado, que en doce meses subió un 30 por ciento. Sin embargo, como al mismo tiempo disminuyó la demanda de gasoil, el dirigente explica que “no alcanzó para compensar la caída en las ventas”, arrojando un saldo desfavorable.
Uno de los temas que más preocupó a los empresarios fue el congelamiento del precio del GNC dispuesto por el organismo que preside Axel Kicillof en agosto pasado, tras aplicar un aumento sobre el costo del gas en boca de pozo del 300 por ciento.
En cuanto a la estatización de YPF, entiende que el cambio producido en el trato con los operadores es sin dudas uno de los hechos más relevantes. “Las presiones y amenazas han quedado atrás y se ha iniciado un proceso de diálogo que ha sido muy bien recibido por los operadores”.
Así y todo, aclara que “lamentablemente no podemos decir lo mismo en lo que hace al aspecto económico”. Díaz denuncia que “la actual gestión sigue manteniendo las prácticas comerciales impuestas por la gestión anterior”, pese a que quedo demostrado que causan importantes perjuicios a los expendedores.
Para el titular de CECHA lo más sorprendente es que “todas estas prácticas fueron denunciadas por nuestra parte antes de la estatización de YPF y merecieron la reprobación de los funcionarios del Gobierno, pero hoy con la gestión estatal todo sigue igual”, denunció. “Pese a nuestros insistentes reclamos YPF se sigue financiando con dinero de sus estacioneros imponiendo el pago anticipado del combustible y exigiendo el reintegro del impuesto al cheque cuando no le corresponde”, fundamentó.
La Confederación ha planteado el tema a la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hiderocarburíferas, al Ministerio de Economía, al Ministerio de Planificación y a la Jefatura de Gabinete sin obtener respuesta alguna. “Estamos realmente decepcionados”, admite Díaz.
En este marco señala que “no solo se pone en peligro la estabilidad de muchas pequeñas empresas del sector sino también la fuente de empleo de muchos trabajadores”. Por lo tanto, admite que “no podemos sentirnos optimistas en lo que respecta al futuro ya que no vemos que la nueva dirigencia tenga intenciones de solucionar los problemas de rentabilidad de las estaciones de servicio, como así tampoco de llevar algún alivio a la situación”.
DEJANOS TU COMENTARIO!