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La evolución tecnológica impulsa una nueva mirada sobre la iluminación, con proyectos diseñados para mejorar el rendimiento energético y acompañar la transformación del sector.
Mientras las Estaciones de Servicio avanzan en la búsqueda de nuevas oportunidades para potenciar sus ingresos y destacarse frente a la competencia, la iluminación gana protagonismo como una inversión capaz de transformar la experiencia del cliente y la imagen del negocio.
Aunque tradicionalmente fue considerada un aspecto secundario dentro de las inversiones, la correcta planificación lumínica puede impactar directamente en la imagen del establecimiento, la seguridad operativa, el consumo energético e incluso en el comportamiento de los clientes dentro de la tienda.
Esa es la visión que impulsa GLIXLEDS, empresa argentina especializada en el desarrollo y fabricación de soluciones de iluminación para el mercado estacionero.

“Generalmente la iluminación es vista como un gasto. Nosotros buscamos cambiar esa percepción y demostrar que puede transformarse en una inversión con retorno en el tiempo”, explicó Ignacio Amato, director ejecutivo de la compañía.
La propuesta apunta a un concepto que va más allá del simple reemplazo de luminarias. El foco está puesto en desarrollar una estrategia integral que contemple todos los espacios de la Estación de Servicio como parte de un mismo sistema.
La idea es que el alero, la imagen corporativa, los accesos y la tienda trabajen de manera coordinada para potenciar los resultados. Según Amato, cuando cada elemento se integra dentro de un proyecto global, el efecto obtenido es superior al que puede lograrse con intervenciones aisladas.
“Consideramos que cuando todo está alineado el resultado no se suma, se multiplica. La imagen invita a ingresar, el alero transmite seguridad y la iluminación interior mejora la percepción de los productos y genera espacios más agradables para permanecer”, sostuvo.
La evolución del negocio estacionero explica en parte esta tendencia. A medida que las tiendas de conveniencia ganan protagonismo dentro de la facturación de las estaciones, cada detalle relacionado con la experiencia del consumidor adquiere mayor relevancia. Y es en ese sentido que la iluminación influye en la forma en que los clientes perciben los productos, recorren los espacios y evalúan la calidad general del establecimiento.
Por esa razón, cada vez más expendedores comienzan a analizar estos proyectos desde una perspectiva comercial y no únicamente técnica.
Desde la empresa aseguran que muchas consultas surgen inicialmente para resolver problemas puntuales, como la sustitución de equipos o la mejora de determinados sectores. Sin embargo, la experiencia demuestra que los mejores resultados aparecen cuando la intervención se realiza de manera integral.
“Muchas veces el estacionero llega buscando solucionar una situación específica. Pero para que la inversión funcione realmente es importante pensar en el conjunto y, sobre todo, en la durabilidad de los productos”, señaló Amato.
Uno de los argumentos diferenciales de la firma se apoya en el desarrollo propio de ingeniería y en la fabricación nacional de sus equipos, complementada con alianzas estratégicas con fabricantes internacionales de componentes y tecnología LED.
La compañía trabaja con marcas reconocidas a nivel global y cuenta con disponibilidad local de repuestos y asistencia técnica, aspectos que cobran especial importancia para establecimientos que operan las 24 horas y requieren altos niveles de confiabilidad.
La durabilidad es precisamente uno de los factores sobre los que más insiste la empresa. Según explican, una solución eficiente no solo debe ofrecer buen rendimiento lumínico, sino también garantizar estabilidad operativa durante años.
Con esa premisa, la firma respalda sus productos con cinco años de garantía y un esquema de posventa destinado a acompañar a los operadores durante toda la vida útil de la instalación.

“Esa garantía no es simplemente una promesa comercial. Es la consecuencia técnica del desarrollo del producto, de los componentes utilizados y de la forma en que se diseña cada solución”, remarcó el ejecutivo.
Para Amato existe una oportunidad concreta para que el sector aproveche estas herramientas no solo para reducir costos energéticos, sino también para fortalecer la imagen del establecimiento, mejorar la experiencia del cliente y aumentar el valor de sus activos.
“Nos gusta explicar con transparencia qué hacemos, cómo funcionan nuestros productos y cuáles son los beneficios que pueden obtener. Cuando el operador comprende el impacto que tiene una solución bien diseñada, deja de verla como un gasto y empieza a considerarla una inversión para el futuro”, concluyó el titular de GLIXLEDS.
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