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La Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados se reunió apenas dos veces en todo el año y evitó discutir sobre el proyecto del legislador por Neuquén, José Ricardo Brillo, que tiene como objetivo proteger a las estaciones de servicio y restringir el avance de las petroleras sobre la venta minorista de naftas y gasoil
La mayoría de las petroleras presentes en el mercado argentino participan de todos los eslabones que componen la cadena de producción de combustibles, tanto desde la extracción de hidrocarburos en los pozos, hasta la venta por cuenta propia en las estaciones de servicio.
El hecho de que puedan participar del segmento minorista implica una situación de competencia desleal frente a los expendedores independientes – incluso los que pertenecen a la red de alguna de ellas – que en los últimos años obligó a muchos a retirarse del negocio. De acuerdo a las cifras de las cámaras empresarias del rubro cerraron más de 3.000 comercios desde 2004 a la fecha.
Pese a esto, el proyecto que establece restricciones a las compañías integradas a disponer de puntos de venta propios, elaborado por el Diputado por el Movimiento Popular Neuquino, José Ricardo Brillo, no fue tratado por la Comisión de Energía y Combustibles en las dos audiencias que desarrollaron en el año, como así tampoco en los encuentros de asesores, según informó Ricardo Ferreira, asesor de Brillo.
La nueva Ley de Comercialización de los Combustibles impide también a las petroleras la venta de gasoil al agro y a las empresas de transporte, clientes que históricamente compraban en las estaciones de servicio de la zona. Actualmente hay 589 bocas de expendio que no llegan a despachar 200.000 litros mensuales producto de este problema, por lo que se encuentran en situación de riesgo.
Esta concentración económica en manos de las compañías surgió en la última década como consecuencia de la desregulación que sufrió el sector. Aparecieron una buena cantidad de distribuidores mayoristas diesel y se permitió a las compañías abrir canales de distribución con destino a los consumidores de escala media y alta.
El año pasado, quién por entonces ocupaba el puesto de Viceministro de Economía, Amado Boudou, y el Jefe del Bloque de Senadores, Miguel A. Pichetto se comprometieron con la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) a acompañar el proyecto para regular la venta de naftas y gasoil.
Sin embargo, tras la expropiación de YPF la iniciativa se frenó y el Gobierno Nacional sancionó el Decreto 1277 para controlar e intervenir en el mercado, aunque hasta el momento no tomó medidas para mejorar la situación de los expendedores independientes.
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