Activar/Desactivar Leer Página
La decisión del Gobierno porteño de incrementar el precio de los combustibles para financiar el traspaso del Subte despertó la indignación de los empresarios. “Con estas medidas antipopulares Macri firma el certificado de defunción de las estaciones porteñas”, dijeron
El paquete impositivo que llegará a la Legislatura porteña junto con el proyecto de ley por el que Mauricio Macri se hace cargo del subte incluye un fuerte incremento en peajes y en todos los combustibles, impuestos que afectarán tanto a usuarios como a dueños de estaciones de servicio de Capital Federal ya que el aumento será para todo el territorio porteño.
Al respecto, el presidente de la Cámara de Expendedores de GNC, Enrique Fridman, aseguró que “Macri pone en peligro a todas las estaciones de servicio en Capital porque a sólo 200 metros o cruzando un puente uno está en Provincia y ahí los combustibles tendrán un precio menor”.
En declaraciones al medio Infonews, Fridman sostuvo que de aplicarse este impuestazo “se pone en peligro a las 429 estaciones de servicio de la Ciudad de Buenos Aires y está en riesgo la fuente de trabajo de 5.000 familias”. Dijo que “cualquier persona con dos dedos de frente se da cuenta que, en definitiva, el que termina pagando es el usuario, el trabajador que viaja en auto, la persona que se toma un taxi, un remís o un colectivo, porque las empresas de colectivos radicadas en Capital no se van a ir hasta Provincia a cargar combustible, entonces este incremento lo va a sufrir toda la gente”.
Por otro lado Fridman expresó que “esto contribuye a que las estaciones de Provincia también aumenten sus combustibles porque si la diferencia es de 40 centavos lo van a poner a 20 menos y los que aumentan sus ganancias son ellos y el perjudicado es el usuario”.
Por su parte Rosario Sica, presidenta de la Cámara de Empresarios de Combustibles FECRA, sostuvo que la medida “no corresponde” y que se encuentra en tratativas con funcionarios para desalentarla. “No podemos subsidiar el Subte”, se quejó.
Sica coincidió con su colega en los argumentos por los cuales se oponen a la decisión del Gobierno porteño. “Las distancias son muy cortas y la mayoría se va a ir a cargar a la Provincia”, explicó ante la consulta de Surtidores.com.ar. “Esta gente está muy mal asesorada”, expresó.
El martes, las distintas cámaras que nuclean a los expendedores de combustibles de Capital Federal, se reunirán para unificar medidas en protesta por el proyecto macrista. “Si es necesario colgaremos las mangueras”, advirtió Fridman.
DEJANOS TU COMENTARIO!