Activar/Desactivar Leer Página
El proyecto de nueva ley que avanza en el Senado propone elevar los cortes obligatorios. La modificación no solo impactaría en la composición de naftas y gasoil, sino también en la gestión de los tanques, la rotación de inventarios, los controles de calidad y la información que reciben los consumidores.
El eventual aumento de los cortes obligatorios de biodiésel y bioetanol plantea para las Estaciones de Servicio un desafío que va más allá del porcentaje de componente renovable incorporado a los combustibles. Si la iniciativa que avanza en el Senado se convierte en ley, las bocas de expendio deberán prestar mayor atención a las condiciones de recepción, almacenamiento, conservación y despacho de los productos.
La modificación también podría abrir una nueva etapa en materia de controles. Al incrementarse la participación de los biocombustibles en las naftas y el gasoil, será necesario evaluar cómo se comportan las mezclas dentro de las instalaciones existentes y qué medidas deberán adoptar los operadores para asegurar que mantengan sus especificaciones hasta llegar al tanque de los vehículos.

En diálogo con Surtidores, Nicolás Taiariol, consultor estratégico en Oil & Gas, explicó que el cambio debe analizarse considerando las características particulares del biodiésel y el bioetanol. Ambos componentes presentan propiedades diferentes a las de los combustibles de origen fósil, por lo que el incremento de su participación requiere revisar especialmente las condiciones de almacenamiento.
Uno de los aspectos que adquiere mayor relevancia es el control de agua y contaminantes. La presencia de humedad o sustancias ajenas al producto puede afectar su calidad y, eventualmente, trasladar el inconveniente hasta el surtidor. Por ese motivo, la limpieza de los tanques, el estado de las cañerías y su seguimiento periódico podrían convertirse en tareas todavía más importantes para los operadores.
La gestión del inventario será otro punto central. Las estaciones deberán adecuar los volúmenes recibidos a su ritmo de comercialización para evitar que el producto permanezca almacenado durante períodos innecesariamente prolongados. La rotación adquiere así una importancia creciente, especialmente en establecimientos con menor nivel de ventas.
Para Taiariol, conocer cuánto combustible ingresa, cuánto tiempo permanece dentro de los tanques y bajo qué condiciones se conserva permitirá anticipar posibles inconvenientes. La administración del stock dejará de ser únicamente una cuestión comercial para adquirir también una dimensión vinculada con la preservación de las características del producto.
En ese contexto, los procedimientos de recepción podrían requerir mayor precisión. La estación deberá contar con información suficiente sobre el producto que recibe, verificar las condiciones correspondientes y mantener registros que permitan reconstruir su recorrido ante una eventual observación de calidad.
La infraestructura existente también queda bajo análisis. Un aumento de los cortes podría generar la necesidad de determinar si los tanques, cañerías, sistemas de medición y equipos de despacho actualmente instalados resultan adecuados para trabajar con las nuevas composiciones. No necesariamente implicará modificaciones en todas las bocas, pero sí una evaluación técnica de las instalaciones.
La calidad será uno de los principales factores de la transición. El objetivo no será solamente cumplir con el porcentaje establecido por la normativa, sino garantizar que la mezcla conserve sus especificaciones durante todo el proceso, desde la elaboración hasta el momento en que el consumidor carga combustible.
Esta cuestión puede adquirir especial relevancia frente a los reclamos de los automovilistas. Una modificación en la composición de las naftas o el gasoil puede generar dudas sobre el rendimiento, el consumo o el comportamiento de determinados vehículos. Los automóviles más antiguos podrían concentrar parte de esas consultas, especialmente si sus propietarios desconocen las características de las nuevas mezclas.
Por eso, la comunicación con el cliente podría convertirse en una herramienta importante. Las Estaciones de Servicio deberán estar preparadas para informar qué producto comercializan, cuál es su composición y qué características presenta. La claridad será clave para evitar que una modificación regulatoria derive en incertidumbre o desconfianza frente al surtidor.
La experiencia de Córdoba constituye un antecedente en este sentido. Allí ya existen estaciones que comercializan naftas con un 17 por ciento de bioetanol y gasoil con un 20 por ciento de biodiésel. La utilización de estos combustibles también se extendió a determinadas flotas oficiales, generando experiencia práctica con porcentajes superiores a los cortes tradicionales.
Estos antecedentes permiten observar que una mayor participación de componentes renovables puede convivir con la operación cotidiana de las bocas de expendio. Sin embargo, Taiariol considera que la expansión debería estar acompañada por criterios técnicos precisos y controles suficientes para asegurar la calidad.
La trazabilidad será otro elemento relevante. Poder identificar el origen del producto, sus características y las distintas etapas por las que pasó hasta llegar a la estación permitirá actuar con mayor rapidez ante un eventual inconveniente. También facilitará determinar en qué punto de la cadena pudo haberse generado una alteración.

La capacitación del personal también tendrá un papel importante. Quienes participan de la recepción y manejo de combustibles deberán conocer las características de las nuevas mezclas y los procedimientos necesarios para conservarlas correctamente. Del mismo modo, los equipos que tienen contacto con el público necesitarán contar con información suficiente para responder las consultas de los clientes.
El cambio no se limita a una modificación en la fórmula del combustible. Para las Estaciones de Servicio supone adaptar criterios de gestión, almacenamiento y control a una composición diferente. La infraestructura, los procesos internos y la relación con el consumidor estarán involucrados en la transición.
Taiariol sostuvo que el aumento de los cortes puede ser incorporado por las estaciones siempre que exista un respaldo técnico adecuado. Para el especialista, será fundamental que la modificación normativa esté acompañada por protocolos claros que permitan conocer los requerimientos de almacenamiento, definir los controles necesarios y asegurar que el producto conserve sus especificaciones hasta el momento del expendio.
DEJANOS TU COMENTARIO!