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En caso de cumplirse el proyecto que el CEO de YPF, Miguel Galuccio, diseñó para los próximos cinco años, los operadores de la red tendrán más volumen a disposición para despachar y seguirían mejores valores de mercado, pero el margen de ganancia quedaría inmóvil durante este período
El Plan Estratégico que anunció la petrolera estatal prevé inversiones por 8.000 millones de dólares para el downstream. Esto significa que se van a destinar fondos para incrementar la capacidad del refinamiento de combustibles, optimizar la logística y la petroquímica, como así también para mejorar cuestiones ligadas al marketing.
En consecuencia, YPF estima aumentar la producción de naftas durante el ciclo previsto a una tasa del 5,6 por ciento anual para llegar al 2017 con una capacidad operativa superior en 24 por ciento a la existente. En gasoil la apuesta es algo más osada, con proyecciones del 8,1 por ciento para alcanzar un 44 por ciento final.
En cuanto a los precios la compañía aplicaría importantes actualizaciones a los fines de conseguir los 32.600 millones de dólares que el plan asegura que colocará mediante recursos propios sobre todo concepto, tanto para exploración como explotación de hidrocarburos.
Según los cálculos de especialistas en energía esto necesitará de un aumento real de los valores al público del 15 por ciento, que sumando la inflación arroja una cifra mucho más importante sobre los surtidores, estimada en un 40 por ciento.
Por ello se beneficiarán las estaciones de servicio, teniendo en cuenta que recibirán más stock y gozarán de algunos centavos adicionales por las subas en las pizarras, pero como la empresa buscará acercar los precios con los de la competencia – para derivar la demanda hacia otras petroleras -tampoco es seguro que se incrementen las ventas.
Hoy en día los tanques de almacenamiento de las estaciones funcionan en promedio al 60 por ciento de su capacidad, por lo que no habría inconvenientes para recibir más cantidad de producto. Sin embargo estos beneficios mínimos que podrían recaer sobre los operadores de la red, estiman comerciantes de la marca, no alcanzarán a suplir los problemas de rentabilidad que hoy vive este segmento de los empresarios.
En definitiva, las imposiciones que inauguró en nuestro país la vieja gestión de YPF continúan vigentes pese a que en oportunidades anteriores los mismos funcionarios del Ministerio de Planificación que hoy inciden directamente sobre la política de la compañía reconocieron que eran injustas.
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