Activar/Desactivar Leer Página
El traspaso entre Raízen y el grupo suizo ya comenzó a reflejarse en el plano operativo. Desde el sector de las Estaciones de Servicio aseguran que se busca preservar la continuidad comercial mientras se define la estructura definitiva.
La llegada de Mercuria al negocio de comercialización de combustibles en Argentina dejó de ser una operación corporativa para transformarse en un proceso concreto dentro de la red. Luego del anuncio de adquisición de los activos de Raízen, comenzaron a enviarse comunicaciones a operadores de Estaciones de Servicio Shell para informar el inicio formal del recambio de conducción y ordenar el esquema de transición que se desarrollará durante los próximos meses.
La operación, valuada en 1.420 millones de dólares, incluye la refinería de Dock Sud, instalaciones logísticas, plantas asociadas y cerca de 900 bocas de expendio que continuarán operando bajo la bandera Shell mediante el esquema de licenciamiento vigente. Estacioneros de la marca consultados por este medio dijeron que la transacción todavía debe completar etapas regulatorias y administrativas, “pero ya tenemos las primeras definiciones operativas”, comentaron.

El dato certero lo confirmó José Gianello, Presidente de la Cámara de Expendedores de San Luis, al asegurar que “los operadores fueron informados sobre el comienzo del proceso y recibieron señales orientadas a transmitir continuidad en el funcionamiento cotidiano del negocio”.
El dirigente cuyano agregó que “no tenemos todavía información concreta sobre cómo será el esquema definitivo”. No obstante, aclaró que, en principio, los gerentes territoriales serían los mismos que actualmente vienen trabajando con los operadores.
Según el empresario, la continuidad de esos equipos aparece como uno de los primeros mensajes hacia el mercado. “En la práctica, mantener interlocutores conocidos permitiría evitar sobresaltos comerciales mientras se define el rumbo que tomará la nueva administración”, destacó.
La principal inquietud de los estacioneros sondeados no radica en modificaciones inmediatas, sino en conocer cuál será el enfoque de Mercuria respecto de las inversiones, la competitividad y el crecimiento de la red.
No es la primera vez que el negocio Shell atraviesa una transformación de esta magnitud. El sector recuerda que en 2018 Raízen tomó el control del downstream local y mantuvo la identidad comercial de la marca mientras reorganizaba el modelo operativo y avanzaba con nuevos desarrollos comerciales y tecnológicos.

Sin embargo, el escenario actual presenta características propias. A diferencia de aquel desembarco, Mercuria llega con una lógica de integración energética más amplia, incorporando refinación, logística y venta minorista dentro de una misma estructura de negocios, un esquema que distintos especialistas consideran clave para ganar escala y competitividad en un mercado cada vez más exigente.
“Nadie espera modificaciones inmediatas en contratos ni en la operación diaria de las estaciones, pero sí existe expectativa por conocer si el nuevo ciclo traerá señales concretas vinculadas a renovación de infraestructura, acompañamiento comercial y recuperación del ritmo de inversión”, concluyó Gianello.
DEJANOS TU COMENTARIO!