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FANCAP formalizó un plan de acciones “sorpresivas y distorsivas” que alcanzaría todas las áreas de la empresa.
El conflicto sindical en ANCAP entró en una fase crítica y ya genera preocupación en el sector. Las medidas anunciadas por la FANCAP podrían impactar directamente en la operativa de combustibles a nivel nacional.
“Cuando empecemos con las medidas vamos a afectar todas las áreas de ANCAP, incluido los combustibles”, expresó a Surtidores el presidente del gremio, Salvador Sprovieri, anticipando el alcance de un plan de acción que ya fue formalmente aprobado por la Asamblea Representativa del sindicato.

IMPACTO EN LOS COMBUSTIBLES Y LA OPERATIVA
El carácter “distorsivo y sorpresivo” de las medidas introduce un factor de alta incertidumbre en la logística de combustibles. Desde la refinación hasta el despacho y la distribución, cualquier afectación en áreas centrales de ANCAP podría derivar en demoras operativas y comprometer el abastecimiento.
La propia resolución sindical habilita la aplicación de acciones en sectores estratégicos, lo que refuerza la preocupación en el mercado ante posibles interrupciones en la cadena.
SIN ACUERDO Y CONFLICTO FORMALIZADO
La Asamblea Representativa de la Federación ANCAP resolvió por unanimidad avanzar con un plan de medidas, tras denunciar la falta de diálogo con el gobierno y la ausencia de propuestas que contemplen los planteos sindicales.
Según explicó Sprovieri, las instancias de negociación se agotaron sin resultados. “Acá lo que no hubo fue intención de negociar”, afirmó, al tiempo que señaló que la administración dio por cerrado el ámbito sin nuevas convocatorias.
EL ORIGEN DEL CONFLICTO QUE AHORA ALCANZA A LOS COMBUSTIBLES
El eje de la disputa está en el plan oficial para la industria cementera, especialmente en la reestructura de la planta de Paysandú y la concentración de la producción en Minas.
Desde el sindicato sostienen que la iniciativa no garantiza ni los puestos de trabajo ni los derechos de los trabajadores, y advierten que, lejos de ser un ajuste operativo, implica un “desmantelamiento”.
Además, cuestionan la viabilidad técnica del proyecto, al considerar que la planta de Minas no tendría capacidad suficiente, en su estado actual, para cubrir toda la demanda de portland.

MEDIDAS, MOVILIZACIÓN Y ESCENARIO ABIERTO
El plan sindical incluye la aplicación de medidas en áreas de ANCAP, la instalación de una carpa para visibilizar el conflicto y una campaña de difusión pública. También se prevé coordinar con el PIT-CNT una movilización con paro hacia Torre Ejecutiva.
Pese a la escalada, el gremio mantiene abierta la posibilidad de retomar el diálogo. “Si ANCAP accede a cambiar su postura y negociar de verdad, estamos en condiciones de levantar la protesta”, aseguró Sprovieri.
Mientras tanto, el sector de combustibles sigue de cerca la evolución del conflicto. De profundizarse las acciones, el impacto podría trasladarse rápidamente a la cadena de suministro.
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