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Después de 26 años el combustible gaseoso busca alejarse del mote de alternativo y competirle de igual a igual a la nafta. Con un ahorro económico muy alto y acompañado de última tecnología, el GNC crece en el mundo y sobre todo en Argentina
La epopeya del Gas Natural Comprimido argentino a nivel masivo, considerada en el mundo como la experiencia clave de aplicación de combustible gaseoso, se inició hace 26 años con la inauguración de las dos primeras estaciones de recarga en la ciudad de Buenos Aires. La conversión inicial abarcaba a 300 taxis y unos cien vehículos de Gas del Estado.
A lo largo de estos 26 años, en nuestro país, se convirtieron un aproximado de 2 millones de vehículos y se instalaron unas 1900 bocas de expendio. El boom del mismo fue en el año 2004, cuando se detectó la mayor cantidad de traspasos el pico de consumo de GNC en las estaciones de servicio.
En el panorama de la necesaria diversidad energética del país, en el 2010 el GNC ha consolidado su avance tecnológico en la mezcla hidrogeno- GNC aplicado a la movilidad, las oportunidades económicas y sociológicas que ofrece el gasoducto móvil o virtual para desarrollo de zonas que aún no con cuentan con gasoductos cercanos, y muy especialmente la aplicación masiva de equipamiento confiable de conversión a GNC de vehículos nafteros con tecnología electrónica de inyección de 5ª generación.
Durante este año se han consolidado períodos con un ritmo de conversión de unas 10.000 unidades mensuales, no sólo en función del ahorro del orden de un 73 por ciento, sino también en el horizonte de provisión segura de gas natural anunciado por las autoridades y el sector privado de producción, transporte y distribución de gas.
También cuenta el liderazgo del sector industrial del GNC argentino, que ha producido equipamiento para más de cinco millones de vehículos a lo largo y ancho de los 5 continentes. Inclusive en Singapur, se equipó con elementos argentinos la estación de GNC más grande del mundo, con 46 picos de carga, discontinuando definitivamente la compra de buses alimentados con gasoil.
A su vez
Estamos trabajando fuertemente en la promoción del GNC. El escenario inflacionario plantea a las familias el desafío de reducir sus gastos y este combustible es una solución, tanto para el transporte de pasajeros y carga como así también para el usuario particular, expresó al respecto Fausto Maranca, presidente de
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