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Por medio de notificaciones, la Administración Tributaria Mendoza obligó a algunas bocas de expendio a cobrar además del combustible despachado el impuesto provincial para que luego lo deposite al fisco. Desde la cámara que las representa emitieron un comunicado advirtiendo las complicaciones que esta nueva exigencia generaría en los operadores
Los máximos dirigentes de la Asociación Mendocina de Expendedores de Nafta y Afines (Amena) se reunieron junto a los asesores legales de la entidad para analizar las consecuencias de la medida. De la reunión surgió la posibilidad de solicitar a la Administración Tributaria un pedido de prórroga hasta tanto se pueda buscar una solución definitiva entre todas las partes intervinientes. Por su parte, el equipo contable de AMENA se encuentra estudiando algunas normativas para excluir a las estaciones de servicio.
Preocupados por la situación, el pasado 24 de setiembre representantes de la entidad llevaron adelante una audiencia con el Subdirector de Actividades Económicas, Cdor. Jorge Domínguez, con el fin de plantear los inconvenientes que genera para las expendedoras:
Instruir al personal para poner en funcionamiento el sistema y para realizar las verificaciones de Clientes con Riesgo Fiscal. El personal debe ser instruido para hacer funciones de fiscalización de las condiciones que posee el contribuyente al cual se le va a realizar la percepción (RG 23/13 “consultando una página web habilitada al efecto” con los riesgos que significa el acceso a Internet desde las playas).
El problema de las responsabilidades de la empresa, en el caso de no tener la posibilidad de hacer las verificaciones correspondientes. La falta de ingreso del tributo por los sujetos a percibir, implica un pasivo contingente muy importante para la empresa.
La recarga a la factura de la percepción, siendo que el valor de la operación fue determinado previamente. Una vez realizada la carga, se procede a facturar y calcular las percepciones. En este aspecto, existe un conflicto con el cliente en el cual se le debe cobrar por encima de los pactado inicialmente, ya que se le cobra la percepción. En muchos casos, de compra contado, el cliente va con el efectivo exacto para hacer la carga.
El problema de la adecuación de los sistemas de facturación y la puesta en marcha. Ya que se deben modificar todos los sistemas de controladores fiscales y emisión de factura para que incluyan la percepción y las diferentes modalidades de las mismas.
Las formas de facturación que existen en las estaciones. El ejemplo más claro es cuando la empresa hace la venta de combustible por cuenta y orden de la petrolera. En estos casos no se sabe cómo actuar.
Las empresas operan con cuentas corrientes donde el cobro de las operaciones se realiza en un plazo de 60 a 120 días. El depósito de las percepciones practicadas se hace en un plazo no mayor a 30 días. Implicando un aumento del capital de trabajo requerido para la operación, y los costos financieros y sancionatorios asociados. Además, la Resolución generaría competencia desleal entre estaciones de servicio. No todas serían agentes de percepción.
Por esta cuestión, el presidente de AMENA, Domingo Franchetti, junto a directivos de la entidad, se reunirá en el día de hoy con el equipo legal y técnico de la Administración Tributaria de Mendoza.
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