Activar/Desactivar Leer Página
Se podrá renovar equipamiento sin un monto mínimo y acceder a ventajas en Ganancias e IVA. Qué mejoras pueden aprovechar los expendedores para reducir su consumo eléctrico y qué condiciones deben revisar antes de comprar.
La Secretaría de Energía aprobó, mediante la Resolución 311/2026, un listado de bienes de alta eficiencia energética que pueden acceder al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI). Las micro, pequeñas y medianas empresas podrán adquirirlos sin alcanzar un monto mínimo de inversión e incluir los gastos asociados de ingeniería, instalación, puesta en marcha y capacitación.
Para las Estaciones de Servicio, la medida abre una oportunidad para renovar motores que consumen de más o mejorar la climatización con ventajas fiscales. Quienes venían postergando estas inversiones podrán volver a hacer cuentas y evaluar cuánto ahorrarían en electricidad y qué beneficio impositivo podrían aprovechar.

“Que la Secretaría de Energía ponga el foco en bajar la intensidad energética de las PyMEs es una buena señal”, dijo a Surtidores Nicolás Ruiz Moreno, Líder de Consultoría en Energía en Accenture Argentina.
La idea es sencilla. Consumir menos para realizar la misma tarea y evitar que una parte de los ingresos se pierda en equipos que gastan de más. Para el consultor, esa diferencia tendrá cada vez más peso en las cuentas del negocio.
“Con la normalización del mercado eléctrico, la energía va a reflejar cada vez más su costo real, y la eficiencia pasa a ser una variable de competitividad”, explicó.
El régimen permite amortizar los bienes de alta eficiencia energética en una cuota en Ganancias, es decir, adelantar la deducción de esa inversión. También habilita a solicitar la devolución de los créditos fiscales del IVA después de tres períodos fiscales mensuales desde aquel en que correspondió computarlos, con los requisitos y cupos previstos.
Ahora bien, el resultado no será igual para todas las empresas. Además del precio y del ahorro esperado, cada operador tendrá que revisar con su contador cuánto puede aprovechar esas ventajas. “Es un beneficio financiero. Sirve si la empresa tiene Ganancias y saldos de IVA a favor”, aclaró el entrevistado.
Para quienes venden GNC, recomendó empezar por el sistema de compresión. Un motor de clase IE3 o superior, que identifica un nivel de eficiencia eléctrica, junto con un variador de velocidad, puede ayudar a ajustar el funcionamiento a la demanda y reducir el consumo. También señaló la posibilidad de bajar los picos de potencia, un componente que pesa en la factura.

Ruiz Moreno consideró acertado que la medida apunte a los motores. Según la información oficial, representan entre el 60 y el 70 por ciento del consumo eléctrico de una planta productiva. Aunque ese porcentaje no puede trasladarse directamente a todas las estaciones, en una boca de GNC el compresor merece una revisión antes de decidir dónde invertir.
Pero hay una duda que conviene despejar antes de comprar. El compresor de GNC no figura expresamente en el listado, que menciona compresores de aire de uso industrial. Los motores eficientes y los variadores sí aparecen, con sus propios requisitos. Por eso, habrá que comprobar qué parte de la renovación puede acceder al incentivo y cómo debe presentarse.
Tampoco hace falta empezar por el equipo más caro. El especialista aconsejó conocer primero cuánto consume la estación, en qué horarios y qué sectores explican el mayor gasto. Sin esos datos, resulta difícil elegir una mejora y saber después si dio resultado.
“Medir primero es clave para tener una línea de base”, sostuvo. Esa primera medición deja un registro con el cual comparar el consumo una vez realizada la inversión.
Entre las opciones a revisar mencionó bancos de capacitores, que ayudan a corregir el factor de potencia, filtros de armónicos para tratar alteraciones de la corriente, y medidores y controles para seguir el funcionamiento de la instalación. La elección dependerá de lo que se detecte en cada negocio.
Si el equipo no figura en el listado, un profesional deberá justificar cuánto permitirá ahorrar para que la inversión pueda acceder al beneficio. Tener mediciones previas ayuda a respaldar ese cálculo.
En la tienda de conveniencia, propuso mirar los aires acondicionados inverter de clase A, las bombas de calor y la iluminación LED. Son alternativas para reducir gastos, aunque no todas tienen asegurado el mismo tratamiento fiscal.

El asesor advirtió que los equipos de refrigeración comercial no están mencionados expresamente y que el listado limita las luminarias LED al uso industrial. Antes de renovar heladeras o luces, entonces, conviene confirmar si la compra cumple las condiciones exigidas.
También pidió prestar atención al calendario. Según ARCA, las inversiones deben realizarse hasta el 19 de mayo de 2028. Queda poco más de un año y medio para pedir presupuestos, comparar tecnologías y concretar los proyectos, un plazo que el consultor consideró corto.
“Para las Estaciones de Servicio, sobre todo las que venden GNC, el mensaje es que si vas a invertir en equipamiento, elegí el eficiente, porque ahora además tiene un beneficio fiscal detrás”, concluyó Ruiz Moreno.
DEJANOS TU COMENTARIO!