Activar/Desactivar Leer Página
La resolución 295 trae consigo un importante problema al imponer un congelamiento de precios no solo de los combustibles derivados de petróleo sino también de los biocombustibles. Tomando en cuenta que la misma entra en vigencia en un período de fuerte alza del precio del aceite vegetal, la economía de las pymes productoras de biodiesel se ve seriamente afectada, según explica el experto en la materia, Claudio Molina
Las petroleras están obligadas desde principio de año a cortar con combustibles orgánicos las naftas y el gasoil. La encargada de fijar los precios para la compra de los biocombustibles es
La tonelada de biodiesel actualmente cuesta 3.532,49 pesos igual que en agosto-, un 5 por ciento más que en julio donde cotizaba 3.358 pesos. En cuanto al bioetanol la misma cantidad le demanda a las petroleras 2.953 pesos por litro, 2,89 por ciento más que en el séptimo mes del año. Al ver los incrementos en los costos, las petroleras se notan preocupadas y exigen que, por un lado se levante el congelamiento, o que por el otro la resolución también llegue a las empresas que le sustentan la materia prima.
Este es el punto que el Director Ejecutivo y Socio Fundador de
El corte con biocombustible a la nafta y al gasoil es la gran apuesta del ministro de Planificación, Julio De Vido, para limitar las importaciones y darle otro destino al aceite paralizado por las trabas del comercio a China. Los buenos oficios de Planificación y todo el excelente trabajo que se viene realizando a través del equipo de esta área de Estado para que el Programa Nacional de Biocombustibles sea un éxito como lo venía siendo- chocan ahora con la improvisación de Guillermo Moreno quien paradójicamente golpea así a las pequeñas y medianas empresas, afirma Molina en relación a la resolución 295. Por otro lado,
DEJANOS TU COMENTARIO!