Activar/Desactivar Leer Página
Quedarse sin combustible siempre tuvo una respuesta bastante obvia: buscar una Estación de Servicio. Con los vehículos eléctricos, esa reacción empieza a ponerse a prueba. Una nueva encuesta quiere saber si, a la hora de cargar, los conductores siguen pensando primero en las estaciones.
Los conductores de vehículos eléctricos e híbridos enchufables podrán indicar en qué Estaciones de Servicio, localidades y establecimientos quieren encontrar cargadores. La encuesta de uso y necesidades de carga apunta a localizar una demanda concreta que todavía no siempre aparece reflejada en los planes de infraestructura.
El formulario está disponible en este enlace y está dirigido exclusivamente a personas que conducen vehículos eléctricos o híbridos enchufables.
“La idea de la encuesta es que los usuarios hablen y digan: me gustaría tener un cargador disponible en tal localidad, en tal shopping, en tal estacionamiento”, explicó Martín Capó, asesor de negocios de electromovilidad.

El planteo busca invertir la lógica habitual. En lugar de instalar equipos y esperar que aparezca la demanda, el relevamiento pretende conocer primero dónde circulan los vehículos enchufables y en qué lugares sus propietarios necesitan recuperar autonomía.
La ubicación es apenas una parte del estudio. También se analizará si los automóviles se utilizan principalmente en la ciudad o para recorridos más extensos, con qué frecuencia necesitan conectarse y cuáles son los patrones de carga que desarrollaron sus usuarios.
¿Cuántas respuestas hacen falta? “Aspiraríamos a un número de 150 respuestas”, precisó el especialista. La cifra representaría aproximadamente el uno por ciento de un parque nacional estimado en 15.000 vehículos enchufables y permitiría alcanzar un nivel de confianza razonable.
Al momento de la entrevista se habían recibido cerca de 50 participaciones, aunque solo 40 resultaron válidas. Las diez restantes correspondían a personas que no conducían un automóvil eléctrico o híbrido enchufable y fueron excluidas mediante la primera pregunta del formulario.
Por lo tanto, el relevamiento necesita sumar entre 100 y 110 respuestas antes de finalizar agosto. Sin embargo, el volumen no será el único criterio utilizado para determinar su representatividad.

La muestra deberá contemplar diferentes modelos de vehículos y una distribución territorial amplia. La diversidad de automóviles ya presenta un comportamiento favorable, mientras que la participación geográfica exhibe algunos vacíos que todavía deben corregirse.
Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Tucumán ya aportaron respuestas. Santa Fe, en cambio, todavía no había registrado ninguna participación, pese a su peso productivo, su ubicación dentro del corredor central y su conexión con algunas de las rutas más transitadas del país.
El Litoral también aparece como una región de interés por su cercanía con Uruguay y Brasil. El crecimiento de la electromovilidad en los países vecinos puede aumentar progresivamente la necesidad de cargadores sobre los corredores que avanzan hacia Misiones.
Las primeras respuestas ya aportaron señales para las Estaciones de Servicio. Algunas fueron mencionadas de manera general, mientras que un conductor de la Ciudad de Buenos Aires pidió instalaciones en establecimientos ubicados en San Telmo y otros barrios específicos. ¿Por qué siguen ocupando un lugar importante? “Lo primero que piensa un conductor es en la Estación de Servicio”, resumió Capó. Quien utilizó durante años un vehículo a nafta o gasoil conserva como primera reacción la búsqueda de un establecimiento dedicado al abastecimiento de energía.
Esa asociación histórica representa una ventaja, pero no garantiza exclusividad. A medida que aumente el parque enchufable, la carga se volverá más descentralizada y podrá incorporarse a una variedad creciente de destinos cotidianos.
De esta manera el sector tendrá que ofrecer algo más que electricidad para sostener esa preferencia. El tiempo necesario para cargar transforma la permanencia del cliente en una variable comercial y amplía el peso de la cafetería, la gastronomía, la tienda y los servicios complementarios.
Los centros comerciales parten con una ventaja diferente. Ya cuentan con locales, entretenimiento y actividades capaces de ocupar al usuario mientras el vehículo permanece conectado. Para competir con ellos, las estaciones deberán enriquecer la experiencia durante la espera.
“Claramente van a ir edificando su rentabilidad sobre otros pilares distintos a los actuales”, proyectó el asesor. La instalación de cargadores puede integrarse con áreas de descanso, propuestas gastronómicas o espacios preparados para viajeros y transportistas que necesiten detenerse durante varias horas.
El cambio adquiere mayor relevancia por la velocidad con la que crece el mercado. Según Capó, mientras las ventas totales de automóviles atraviesan una caída cercana al uno o dos por ciento, algunos segmentos eléctricos registran incrementos de entre 400 y 700 por ciento, aunque parten de volúmenes considerablemente menores.

Ese avance también expone una dificultad técnica. Capó advirtió que la transmisión y la distribución eléctrica constituyen actualmente el principal cuello de botella, porque una Estación de Servicio puede decidir instalar un cargador rápido y descubrir que la distribuidora no dispone de la potencia necesaria.
En este sentido, las baterías estacionarias aparecen como una solución intermedia porque permiten acumular energía con la potencia disponible y entregarla luego al vehículo a una velocidad superior.
Los acuerdos entre YPF y Tesla y Shell y Mercuria fueron mencionados como un ejemplo de la conciencia que este desafío implica. La red del futuro no se definirá solamente por la potencia de los equipos. También dependerá de una decisión mucho más cotidiana: dónde quiere detenerse cada conductor. Por primera vez, las Estaciones de Servicio podrán recibir esa respuesta antes de que el vehículo llegue con la batería al límite.
DEJANOS TU COMENTARIO!