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Las aplicaciones ganan protagonismo entre los clientes para realizar sus operaciones. El fenómeno está asociado a la reducción de la capacidad de crédito disponible en los plásticos y a las mayores dificultades para financiar consumos.
En las Estaciones de Servicio comenzó a consolidarse un fenómeno que refleja los cambios que atraviesa la economía cotidiana. La transformación no aparece tanto en la cantidad de litros vendidos, sino en la manera en que los clientes eligen pagar cada carga.
En distintos puntos del país, los operadores advierten que las billeteras virtuales ganan terreno de forma sostenida y empiezan a reemplazar a las tarjetas bancarias, que durante años ocuparon un lugar central en las operaciones diarias.
El comportamiento fue detectado con claridad en un relevamiento realizado por la Cámara de Expendedores de Santiago del Estero, que analizó la evolución de los medios de pago utilizados por los consumidores durante los últimos dos meses.

“Lo que estamos viendo es que mucha gente dejó de usar la tarjeta de crédito o débito y empezó a operar con billeteras virtuales”, explicó a Surtidores el presidente de la entidad, Pedro Llorvandi.
Según detalló el dirigente, el aspecto más llamativo es que este cambio todavía no se traduce en una baja significativa de las ventas. Por el contrario, el volumen comercializado muestra un comportamiento alineado con los registros oficiales, que indican una estabilización luego de meses de fuerte retracción.
La observación resulta relevante porque el combustible sigue siendo uno de los consumos que gran parte de los usuarios intenta sostener aun en contextos económicos complejos. Sin embargo, detrás de esa continuidad aparecen señales que revelan mayores limitaciones financieras.
Desde la mirada de los empresarios del sector, el crecimiento de las billeteras virtuales no responde solamente a una cuestión de comodidad tecnológica. Por el contrario, interpretan que en muchos casos se trata de una alternativa utilizada por consumidores que ya tienen comprometidos los límites de sus tarjetas o encuentran dificultades para acceder a nuevas líneas de crédito.
El dirigente agregó que el relevamiento realizado entre los estacioneros arroja una conclusión bastante uniforme. “El estudio que realizamos entre los colegas coincide con que mucha gente tiene las tarjetas saturadas y busca otras herramientas para seguir consumiendo”, resumió.
Para las Estaciones de Servicio, esta modificación en los hábitos de pago trae además una consecuencia directa sobre la rentabilidad. A diferencia de lo que podría suponerse, el crecimiento de las plataformas digitales no representa una ventaja para los expendedores, sino todo lo contrario.

“A nosotros nos resulta más caro recibir pagos con billeteras virtuales que con tarjetas. Siempre preferimos primero débito, después crédito y por último billeteras porque son las que más comisiones aplican”, explicó el titular de CEPASE.
Mientras tanto, desde Entre Ríos surgió otra señal que ayuda a completar el panorama que atraviesa el sector. Allí, si bien las ventas de combustibles líquidos y GNC todavía no logran recuperar niveles más dinámicos, la situación no se trasladó por ahora a una reducción de la red de estaciones ni a ajustes significativos en el empleo.

La presidenta de la Cámara de Estaciones de Servicio de Entre Ríos (CECAER), Adriana Sors, reconoció que los números continúan mostrando un mercado con dificultades para recuperar impulso, aunque destacó que la estructura comercial permanece estable.
“La cantidad de Estaciones de Servicio se mantiene, aunque ha habido algunos cambios en cuanto a banderas se refiere”, señaló.
La dirigente también descartó un impacto relevante sobre las fuentes laborales. “Tampoco se detectan despidos de personal más allá de lo que es normal dentro de los movimientos de la fuerza laboral”, subrayó.
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