Activar/Desactivar Leer Página
La actualización de los valores de los combustibles no modificó de manera sustancial la cantidad de metros cúbicos necesarios para cubrir costos.
Cuando se habla de rentabilidad en el negocio de las Estaciones de Servicio suele aparecer una expectativa lógica: si el precio del combustible se acomoda, el volumen necesario para sostener el negocio debería bajar. Sin embargo, los números que maneja el sector muestran una dinámica distinta.
En 2026, una de las conclusiones que se afianza entre empresarios y analistas es que el punto de equilibrio sigue moviéndose dentro de parámetros muy similares a los observados varios años atrás, aún después del proceso de actualización de precios registrado desde fines de 2023.
La comparación histórica muestra que en 2022 distintos informes del sector ubicaban el nivel necesario para cubrir gastos operativos en torno de los 300 metros cúbicos mensuales, en un escenario atravesado por restricciones de abastecimiento, precios rezagados y una inflación que empujaba los costos hacia arriba.

Ya en 2024, con incrementos acumulados en combustibles y una demanda más débil, las referencias del sector ubicaban el nivel operativo alrededor de los 310 mil litros mensuales, con variaciones según contratos, escalas de operación y estructura de costos.
En ese recorrido aparecen antecedentes que confirman una constante: el negocio requiere volúmenes elevados para sostener su estructura. En estimaciones de años previos se proyectaban pisos de entre 345 mil y 370 mil litros mensuales, según el tipo de estación y su configuración operativa.
Por eso, la referencia actual no sorprende tanto por el valor en sí como por su estabilidad en el tiempo. De acuerdo con información relevada por Surtidores a partir de consultas con el equipo técnico de la Cámara de Estaciones de Combustibles y Afines de Entre Ríos, el punto de equilibrio ya no responde a un esquema único.
En la entidad explicaron que la ecuación depende de cada estructura de negocio, la ubicación geográfica, la densidad poblacional y el perfil económico de la zona de influencia. No tiene el mismo comportamiento una estación instalada en un centro urbano consolidado que otra situada sobre corredores industriales, regiones agropecuarias o localidades con fuerte presencia administrativa.
Bajo ese marco, se indicó que una estación tipo, con una dotación promedio de 12 a 13 empleados, necesita comercializar actualmente entre 300 y 350 metros cúbicos mensuales para cubrir costos operativos y ubicarse en equilibrio.
Desde CECAER también se destacó un punto que refleja la heterogeneidad del sector: existen establecimientos que hoy venden alrededor de 100 metros cúbicos mensuales y continúan operativos. En esos casos, la actividad se sostiene sin márgenes positivos, apoyada en estructuras muy ajustadas, decisiones empresarias de resignar rentabilidad o estrategias de postergación de inversiones.

Al respecto, remarcaron que operar por debajo del punto de equilibrio no implica necesariamente una salida inmediata del mercado, aunque sí supone ausencia de excedentes. “Se puede sostener la operación en el tiempo, pero sin capacidad de reinversión ni mejora de infraestructura”, señalaron.
A partir de ese diagnóstico, agregaron que el principal desafío del sector ya no se vincula exclusivamente con sostener la apertura de los establecimientos, sino con alcanzar niveles de actividad que permitan modernizar instalaciones, incorporar tecnología y preservar la competitividad.
En las conclusiones del estudio, los analistas de la cámara entrerriana sintetizaron el escenario actual con una definición que cruza toda la actividad: el reacomodamiento de precios mejoró los ingresos nominales, aunque no alteró de forma significativa el volumen requerido para sostener una estación. “Cuando los ingresos se ajustan, también lo hacen los costos. Por eso el punto de equilibrio se mantiene relativamente estable a lo largo del tiempo”, sintetizaron.
DEJANOS TU COMENTARIO!