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La suba internacional del petróleo, las diferencias de precios con Argentina, la política de amortiguación aplicada por el Gobierno y los cuestionamientos sobre los costos internos conforman un panorama que mantiene en alerta a toda la cadena de comercialización.
El mercado de combustibles enfrenta una coyuntura poco habitual. A los desafíos propios de un país importador de petróleo se suman factores externos que elevan los costos de abastecimiento, una brecha persistente con Argentina y Brasil que afecta especialmente a las estaciones del litoral y una discusión cada vez más visible sobre la forma en que se construyen los precios finales que pagan consumidores y empresas.
La combinación de estos elementos aparece en momentos en que el Gobierno procura contener el impacto de la volatilidad internacional sobre la economía local, aunque esa estrategia también abre interrogantes acerca de la evolución futura de los valores en surtidor.

IMPACTO DE LA CRISIS PETROLERA
Como ya hemos mencionado en Surtidores, la situación en Medio Oriente volvió a colocar al petróleo en el centro de las preocupaciones económicas globales. Los enfrentamientos en la región y las dificultades para la circulación marítima en zonas estratégicas impulsaron aumentos en las cotizaciones internacionales del crudo.
Para Uruguay, que depende de la importación de petróleo y derivados, cada movimiento al alza termina reflejándose en mayores costos para el sistema energético.
Al respecto, el economista jefe del Centro de Estudios para el Desarrollo, Ramiro Correa, sostuvo que este fenómeno representa un shock adverso para la economía uruguaya. Según explicó, desde el comienzo de la crisis los combustibles acumularon incrementos significativos, aunque inferiores a los que se observaron en otros mercados, debido a la decisión oficial de absorber parte de esas variaciones.
Durante los últimos meses, el Poder Ejecutivo optó por trasladar sólo una porción de los aumentos sugeridos por los indicadores técnicos, buscando reducir el efecto sobre hogares, transporte y actividad productiva.
LA DISCUSIÓN SOBRE LOS PRECIOS INTERNOS
Más allá de lo que ocurre fuera de fronteras, el debate también se concentra en la estructura local de costos.
Correa explicó que el sistema uruguayo combina diversos componentes: el Precio de Paridad de Importación calculado por URSEA, la carga tributaria y la determinación final que realiza el Poder Ejecutivo para establecer los valores de venta.
A su entender, una parte de la diferencia entre los precios uruguayos y los registrados en otros países responde a factores internos que van más allá de la cotización internacional del petróleo.
El especialista afirmó que cuando los valores fijados superan los parámetros de referencia se generan costos adicionales que terminan impactando sobre toda la economía. Asimismo, mencionó que determinados déficits operativos dentro de ANCAP terminan siendo absorbidos indirectamente por la actividad vinculada a los combustibles.
La discusión no es nueva, pero vuelve a cobrar fuerza en momentos donde cada ajuste tiene efectos directos sobre sectores productivos que dependen del transporte y la logística.
EL PROBLEMA QUE PERSISTE EN LA FRONTERA
Asimismo, mientras el mercado sigue atento a la evolución del petróleo, las Estaciones de Servicio ubicadas en el litoral enfrentan otra preocupación. A pesar de las medidas fiscales implementadas por el Gobierno para reducir diferencias con Argentina, los valores continúan favoreciendo las compras del otro lado del río.
Durante su última intervención en la Junta Departamental de Soriano, el edil nacionalista Raúl Bruno sostuvo que el descuento vigente del IMESI no logra cumplir plenamente con el objetivo de desalentar el cruce de consumidores hacia Entre Ríos.
Según detalló, incluso aplicando la bonificación actual, la diferencia continúa siendo considerable y afecta la actividad comercial de las ciudades fronterizas. El planteo coincide con diversos informes elaborados en los departamentos del litoral, donde comerciantes y empresarios vienen advirtiendo sobre las consecuencias económicas derivadas de la salida de consumidores uruguayos hacia Argentina.

LOS NÚMEROS REFLEJAN UNA BRECHA IMPORTANTE
Por otra parte, datos del Observatorio Económico de Salto muestran que las diferencias siguen siendo relevantes aun con los beneficios tributarios vigentes. El informe correspondiente a mayo indicó que la nafta súper en Salto registró un valor 22.5 por ciento superior al de Concordia. Asimismo, los análisis del organismo concluyen que sin la reducción especial del IMESI la distancia habría alcanzado aproximadamente el 44 por ciento.
Las cifras permiten dimensionar la importancia de los estímulos fiscales aplicados en frontera, aunque también reflejan que la competitividad continúa siendo una preocupación para las Estaciones de Servicio de la región.
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