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Referentes del sector coincidieron en que la distancia entre las compañías continúa estable desde hace años y hasta se aminoró a niveles inéditos en ciertas provincias.
Un relevamiento realizado en base a distintos puntos de expendio, detectó que la distancia entre los precios de YPF (la más económica) y las demás banderas permanece prácticamente inalterable en gran parte del país, sin influencia de las particularidades regionales y los matices tributarios o logísticos.
Empresarios y dirigentes de cámaras estacioneras señalaron que la petrolera de mayoría estatal continúa funcionando como referencia implícita para el resto de las compañías, que acompañan sus movimientos con márgenes muy similares a los observados desde hace más de dos décadas.

El presidente de la Cámara de Expendedores de Sub-Productos del Petróleo y Anexos de la Provincia de Santiago del Estero, Pedro Llorvandi, afirmó a Surtidores que “la brecha histórica cercana al 3 por ciento se sigue manteniendo entre YPF y las demás marcas, más allá de cada coyuntura particular”.
El dirigente sostuvo que “todas las compañías vienen siguiendo el mismo patrón desde hace más de 20 años”, al tiempo que explicó que las diferencias suelen moverse apenas algunos puntos por encima o por debajo de la petrolera de bandera.
Según detalló, aun en medio de variaciones económicas, cambios tributarios o ajustes en refinación y comercialización, el mercado terminó conservando una lógica similar entre competidores. “Las empresas se despegan muy poco de YPF porque el consumidor compara permanentemente y cualquier distancia grande impacta enseguida en las ventas”, indicó.
Una visión parecida transmitió el presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio de San Luis, José Gianello, quien aseguró a este medio que en la región de Cuyo “la diferencia promedio sigue cerca del 3 por ciento entre la marca que regula naturalmente el mercado y las demás”.
El empresario remarcó además que el reciente esquema de estabilización aplicado por YPF, terminó siendo respetado por el resto de las compañías. “Las otras petroleras acompañan porque hoy no existe margen para aumentos importantes. La propia competencia termina limitando cualquier movimiento brusco”, explicó.
Gianello consideró que la conducta comercial de las refinadoras responde a un mercado muy sensible al precio final y a un consumidor que consulta cada vez más antes de cargar combustible. “Cuando una empresa se aleja demasiado del promedio pierde volumen rápidamente”, resumió.

Y como dato más llamativo, desde la región núcleo advirtieron que la distancia entre compañías alcanzó uno de los niveles más bajos de las últimas décadas. El presidente de la Federación Argentina de Expendedores de Nafta del Interior, Alberto Boz, señaló que en buena parte del centro del país la separación entre pizarras “se estrechó hasta quedar por debajo del 2 por ciento en la generalidad de los combustibles”.
El dirigente sostuvo que se trata de “una de las diferencias históricas más bajas” registradas en muchos años dentro del negocio minorista. Según explicó, la fuerte competencia entre estaciones y la necesidad de sostener volumen de ventas terminaron empujando a las petroleras a mantener valores muy cercanos entre sí.
Como conclusión, los entrevistados coincidieron en que, el mercado argentino de combustibles sigue mostrando así una particularidad que atraviesa distintas etapas económicas: la petrolera marca el ritmo de los surtidores y las demás compañías acompañan con movimientos muy cercanos para no perder competitividad frente al consumidor.
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