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La aplicación práctica de la RG 5835/2026 derivó en la modificación de manuales internos, capacitaciones y controles en playa. Especialistas en higiene y seguridad advierten que el procedimiento deberá quedar integrado formalmente a las tareas habituales de recepción de combustibles.
El procedimiento técnico exigido por ARCA comenzó a formar parte de la rutina operativa de las Estaciones de Servicio durante la recepción de combustibles. La normativa vigente exige que cada descarga sea sometida a un ensayo químico obligatorio para verificar marcadores de origen utilizados en el control de trazabilidad fiscal, bajo pena de fuertes sanciones en caso de no realizarlos.
Como ya informaron las autoridades, la medida apunta a detectar desvíos, adulteraciones o utilización indebida de combustibles alcanzados por beneficios impositivos. Para los operadores del sector, implica sumar un anexo específico al tradicional protocolo de recepción de camiones cisterna.

“El ensayo pasa a formar parte del procedimiento habitual. No es una tarea opcional ni complementaria. Si no se realiza el control, directamente no puede iniciarse la descarga”, explicó a Surtidores el Licenciado Mariano Sobrero, titular de Sobrero & Asociados.
La resolución oficial insiste en la utilización del reagente homologado para detectar si el combustible recibido contiene el marcador químico correspondiente. La prueba debe ejecutarse antes de descargar cada compartimiento del camión.
Según el instructivo técnico elaborado por el asesor, el ensayo exige la utilización de elementos específicos como tubos de ensayo, pipetas dosificadoras, guantes de nitrilo y reactivos químicos autorizados. Además, el personal deberá seguir una secuencia estricta de manipulación y lectura de resultados.
“El control obliga a reforzar la capacitación del personal. Hay manipulación de sustancias químicas, interpretación de resultados y también obligaciones documentales nuevas”, señaló el profesional.
El procedimiento consiste en extraer una muestra del combustible, mezclarla con el reactivo y observar el color obtenido tras unos minutos de reposo. Si la tonalidad coincide con la cartilla oficial, la descarga puede continuar. Si aparece una irregularidad, la estación deberá registrar el hecho y notificarlo a ARCA dentro de los plazos establecidos.
En caso de inconsistencias entre el marcador detectado y la documentación del producto, la boca de expendio queda expuesta a sanciones si decide continuar con la operación.
Para Sobrero, uno de los puntos más sensibles será la organización interna de las estaciones. “Hay que adaptar los procedimientos escritos, actualizar manuales operativos y dejar claramente definido quién realiza el ensayo, cómo se registra y dónde se almacenan los elementos del kit”, indicó.
Otro aspecto clave es la trazabilidad documental. Hasta el 1 de julio de 2026, cuando entre en funcionamiento el sistema web de ARCA, cada estación deberá llevar un libro físico foliado donde consten todos los ensayos realizados, incluyendo fecha, proveedor, tipo de combustible y resultado obtenido.
“El registro no puede quedar librado a anotaciones informales. Tiene que cumplir con las exigencias legales porque será documentación respaldatoria ante una inspección”, advirtió el especialista.
La resolución también incorpora nuevas exigencias para remitos y facturas. Desde ahora deberán informar expresamente si el combustible se encuentra marcado y qué trazador químico se utilizó. La estación tendrá la obligación de verificar que esos datos coincidan con el resultado del ensayo realizado en playa.
Dentro de las recomendaciones elaboradas para el sector, Sobrero remarcó la necesidad de fortalecer medidas preventivas vinculadas con seguridad e higiene durante la manipulación de reactivos.
“El personal tiene que trabajar siempre con guantes de nitrilo, evitar contacto directo con el producto y respetar las hojas de seguridad del fabricante. El reactivo puede generar lesiones en piel, ojos o vías respiratorias si no se manipula correctamente”, sostuvo.

El documento técnico también fija pautas de actuación ante emergencias. En casos de inhalación, contacto dérmico o incendios, se establecen protocolos específicos de primeros auxilios y utilización de agentes extintores adecuados como espuma, dióxido de carbono o polvo químico seco. Además, se prohíbe utilizar chorros de agua a presión durante un incendio por el riesgo de propagación del producto inflamable.
Por ello, el especialista recomendó que las estaciones comiencen cuanto antes con auditorías internas sobre sus procesos de descarga, almacenamiento de kits reactivos y capacitación del personal de turno.
“Lo importante es entender que no se trata solamente de una obligación fiscal. El ensayo incorpora tareas nuevas dentro de una operación crítica como la descarga de combustibles. Por eso debe integrarse formalmente al protocolo operativo y al sistema de seguridad de cada estación”, concluyó Sobrero.
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