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La cadena destaca el formato drive-thru, personalizado para cada ubicación. ¿Cómo conseguir una alianza con la marca?
La cadena argentina de comida rápida Mostaza avanza en el desarrollo de franquicias dentro de Estaciones de Servicio, con un modelo que define con precisión las condiciones de acceso, inversión y operación para los interesados en sumarse a la marca.
En ese marco, la compañía establece como punto de partida un esquema que combina contacto directo con el equipo comercial, evaluación del perfil del operador y análisis individual de cada locación, en función de su potencial comercial.

El Director de Expansión, Pablo De Marco, describe el proceso inicial: “El primer paso es cargar una consulta en el sitio web o contactarnos directamente, y desde ahí nuestro equipo comercial toma contacto para iniciar la conversación”.
En diálogo con Surtidores, señala que la empresa prioriza operadores con espíritu emprendedor, orientación comercial y voluntad de crecimiento, con el objetivo de construir desarrollos sostenidos en el tiempo.
Asimismo, se busca un alineamiento entre el objetivo comercial de la marca y la proyección del franquiciado, lo que implica una evaluación detallada de cada propuesta. En los casos donde el operador no cuenta con un terreno definido, Mostaza puede acompañar en la búsqueda de la locación.
Tal como comparte el ejecutivo, la inversión inicial parte desde los USD 700.000, posicionando a este tipo de desarrollos dentro de proyectos de escala relevante para el segmento.
En cuanto al desarrollo del proyecto, el modelo ideal a implementar en Estaciones de Servicio es el drive-thru, actualmente el único formato que franquicia para este tipo de espacios. Requiere un plazo mínimo de cuatro meses de obra y cada local se gestiona de manera independiente, contemplando las características específicas de cada mercado y entorno operativo.

“Una Estación de Servicio y un Mostaza son productos complementarios que generan una propuesta de valor más completa para el consumidor y una dinámica comercial que se retroalimenta”, sostiene De Marco y subraya que el objetivo es que ambos negocios funcionen de manera conjunta dentro del mismo espacio, unificando la gestión administrativa, lo que permite simplificar la operación para el franquiciado y reducir la carga de gestión.
El esquema contempla que los horarios se definan en base a que el local opere el tiempo necesario para maximizar su rendimiento, con la meta de que la unidad alcance la mayor rentabilidad posible de acuerdo con las condiciones de cada emplazamiento.
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