Activar/Desactivar Leer Página
Aunque no se prevén faltantes, analistas energéticos señalan que el producto cuya demanda no se cubre completamente con refinación local es el más sensible, ya que su dependencia de importaciones lo expone con mayor rapidez a la volatilidad externa.
La escalada bélica que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, devolvió al petróleo un rol protagónico en la dinámica internacional. Cada movimiento militar repercute en los mercados y despierta temores de desabastecimiento. Sin embargo, en el caso argentino, el foco no está puesto en la falta de producto, sino en la evolución de los precios en los surtidores.
En diálogo con Surtidores, Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía y docente de la Universidad Austral, fue categórico: “Si el conflicto se complica mucho, va a subir el precio. Pero abastecimiento va a haber tranquilamente”. El experto sostuvo que el marco mundial actual, aun en tensión, no anticipa cortes de suministro para el mercado local.

La explicación está en el salto productivo que experimentó el país en los últimos años. Impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta, la producción de crudo casi se duplicó en apenas tres años. “La oportunidad para la Argentina es ser exportador de crudo. En este momento eso viene muy bien, porque ya aumentó fuertemente su producción y gran parte está orientada a la exportación”, señaló Carnicer.
Ese posicionamiento fortalece la balanza comercial y le otorga al país margen de maniobra en el escenario internacional. Pero puertas adentro, el impacto es diferente. Para las Estaciones de Servicio, el problema no sería la escasez, sino la reacción del consumo frente a eventuales subas. “El estacionero, como parte del mercado interno, va a estar afectado por los precios”, advirtió.

El gasoil aparece como uno de los puntos más sensibles. Las refinerías locales no alcanzan a cubrir toda la demanda, lo que obliga a importar volúmenes adicionales. En un marco global convulsionado, esos embarques pueden encarecerse y trasladar presión directa a las pizarras.
“Hoy la Argentina tiene petróleo y tiene integración al mercado mundial. El abastecimiento está asegurado; lo que puede variar es el precio”, concluyó Carnicer. Y agregó: “Si mantenemos reglas claras y un comportamiento confiable, podemos aprovechar esta coyuntura como exportadores sin poner en riesgo el suministro interno. El desafío para las Estaciones de Servicio no es la falta de combustible, sino cómo administrar un escenario de precios más altos en un mercado interno sensible”.
DEJANOS TU COMENTARIO!