Activar/Desactivar Leer Página
El yacimiento Vaca Muerta, en Neuquén, presenta los recursos a una diferencia de profundidad importante con los acuíferos de la zona, lo que evitaría la posibilidad de contaminación e impacto. Para ponerlo en producción, YPF insumiría el 0,002 por ciento del caudal de los ríos Neuquén y Limay
Argentina presenta un problema difícil de resolver: crece el consumo de combustibles, baja la producción petrolera y cada vez le cuesta más tener dólares para importar energía. En este marco, la empresa YPF, hace un año estatizada, se propuso recuperar el autoabastecimiento elaborando un plan a cinco años en el que prevé explotar el tercer reservorio de Shale Oil más importante del mundo.
Se lo conoce como Vaca Muerta y está ubicado en Neuquén. Según estimaciones del mercado el yacimiento contaría con 105.000 millones de m3 de petróleo y 33,4 billones de m3 de gas. Con el desarrollo del 15 por ciento de su desarrollo YPF destaca que “podría cubrirse el déficit energético del país”. Así señalan en su página web.
Uno de los temas que saltaron cuando Miguel Galuccio, el presidente de la empresa, anunció el “Plan de los 100 Días”, tiene que ver con los riesgos ambientales que presenta la técnica de fractura. De acuerdo a lo que explican desde el sector, el agua representa el 95 por ciento de los insumos que utiliza esta tecnología y es un elemento importante para la mayoría de los tratamientos por inyección hidráulica. No obstante, indican que en la cuenca neuquina insumiría el 0,002 por ciento del caudal de los ríos Neuquén y Limay, lo que representa el 1 por ciento de lo que consume la ciudad de Neuquén en un año.
Además, el gas y crudo no convencional se encuentran entre 2.800 y 4.500 metros bajo tierra, mientras que los acuíferos de uso doméstico no suelen superar los 300 metros de profundidad. El agua subterránea es protegida durante la perforación por dos etapas del proceso técnico: el “casing” y el cementado. El fluido utilizado para la inyección hidráulica es 99.5 por ciento agua y arena; y 0,5 de productos químicos.
La disposición del agua utilizada incluye la reutilización, el tratamiento en instalaciones propias de las petroleras y el almacenamiento en tanques o piletas. Según especialistas que analizaron Vaca Muerta no existe una conexión física entre las formaciones y los acuíferos.
En cuanto al rendimiento, el proceso que va desde la perforación de un pozo hasta la puesta en producción demanda aproximadamente entre 50 y 100 días.
DEJANOS TU COMENTARIO!