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Luego de meses de poner fechas para la gran inauguración de Oil Combustibles, las dudas comenzaron a recaer en un factor primordial: el estacionero. Si bien se ya ha tomado contacto con la empresa y hasta se comenzó a trabajar en cuestiones de la entrega de combustible, el sector exige más información y sobre todo precisión sobre el futuro de sus Bocas
El gran negocio que quiere despuntar el Grupo Indalo vino aparejado de ciertas dudas debido a sucesivas postergaciones en el traspaso. Pero detrás de la demora está la figura del expendedor que no sabe a ciencia cierta qué será del futuro de su bandera. Ya la precisión de una fecha de inauguración no tiene un sustento veraz porque siguen puliendo detalles entre los brasileros y los nuevos dueños.
Después de tres meses de espera, en agosto no salió la maquina a la pista. Esa fue la primera postergación, la cual no levantó desconfianza porque un atraso es algo común en este tipo de grandes negocios. Sin embargo, una serie de imprevistos volvió a repercutir en el traspaso y cuando la fecha segura sería el 6 de diciembre todo se silenció y quedó en stand by.
A esa altura, los estacioneros ya tenían la confirmación de la llegada de Oil, y hasta le habían dado los números de la mesa de pedidos de combustible y demás detalles propios de la actividad. Los días pasaron y las dudas comenzaron a surgir al ver que cuando se trataban de comunicar con los nuevos números telefónicos de la empresa y la respuesta era nula.
Las Cámaras empresarias comenzaron a levantar el ceño y a proponer un contacto más profundo, pero nunca en meses se pudo concretar el objetivo. Uno de los ejemplos es la insistencia de
El directivo de la entidad, Raúl Castellano, confió a surtidores.com.ar que están preocupados. No sólo por la postergación sino por la falta de diálogo. Los expendedores están desconcertados, todo parecía que se encaminaba pero ahora no hay señales que indiquen que la operación finalmente se concrete, argumentó.
En tanto las fechas se siguen corriendo y hasta se barajan tres opciones diferentes, una para la semana que viene, otra para fin de año, y la menos alentadora para mediados de enero. En contacto con este medio, una fuente ligada al área de comunicación de Oil, dijo que la intención es que sea un lunes porque en el fin de semana anterior y posterior se debe hacer un recuento y balance de las existencias, que es el importe más grande del costo total de la operación.
Pero por más que las dudas sean sobre cuestiones particulares, tanto expendedores como referentes del sector no desconfían de la inversión del Grupo Indalo, y coinciden en que el negocio es serio. Es más, trabajadores y dirigentes del sindicato de la refinería creen plenamente en la propuesta de los nuevos dueños, quienes aseguraron y garantizaron mucha inversión y estabilidad laboral.
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