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Juan José Aranguren estuvo presente en
El número uno de la petrolera anglo holandesa en
El riesgo “es una actividad crítica para alcanzar los retos empresariales, una parte integral de la compañía, está en la definición de la estrategia, en el planeamiento, en la ejecución, implementación y en la operación del día a día“, expresó el presidente de la multinacional desde el 2003, según consigna el medio Infobae Profesional.
Y añadió: “En cada una de estas etapas tenemos que asegurarnos poder manejar adecuadamente los riesgos.”
Para Aranguren “tratar de contenerlos es la mejor manera de maximizar el negocio que una compañía tiene en un determinado lugar.” Explicó que todo empresario que quiera asegurarse de que los objetivos son alcanzables y proteger los activos de su organización, tendrá que cumplir tres etapas en el manejo del riesgo:
Identificarlo, para lo cual hay que entender la complejidad y tamaño del negocio y del marco en el que está inserto.
Estimar el impacto que, de ocurrir ese evento, puede provocar en la empresa y cuál es la probabilidad de ocurrencia, como así también cuáles son las ramificaciones que pueden darse en los objetivos en caso de que el riesgo se materialice.
Implementar acciones efectivas para poder contener sus efectos y manejarlos.
Como parte de su presentación, el presidente de Shell aclaró que manejar el riesgo no significa eliminarlo sino aceptarlo y saber cómo se tiene que responder en caso que suceda el hecho. “Obviamente esto es una etapa de planeamiento. Después la realidad termina siendo distinta“, admitió Aranguren, pero resaltó que “una forma u otra uno tiene que estar preparado para implementar ciertos cursos de acción e ir conteniendo el impacto de la situación de riesgo.”
En tanto, las tres acciones más sencillas de llevar a cabo cuando se tiene un riesgo por delante son:
Saber aceptarlo y controlarlo, es decir, conocer su existencia y tener medidas para poder contenerlo.
Compartirlo, es decir, ceder una responsabilidad sobre el manejo del riesgo con un partner, con otro sector de negocios de la compañía, con un proveedor, o un cliente.
Evitarlo, cancelando directamente la actividad de una compañía, por ejemplo, en un determinado país o región debido a un riesgo político o socioeconómico.
Según contó el directivo, como parte de un proceso que se realiza en varios países del mundo, en Shell tratan de evaluar y estimar en el caso específico de
Entre los riesgos que identifican para el negocio petrolero, Aranguren apuntó a la poca robustez del sistema de abastecimiento, las regulaciones locales, la ausencia de seguridad jurídica y también el margen de rentabilidad. Y al respecto, reconoció: “Esto es la teoría. En la práctica ocurren riesgos como el boicot del 2005, cuando en marzo decidimos aumentar los precios y esto generó una situación de riesgo que no estaba considerada en el manual, no habíamos tenido en cuenta una circunstancia donde la máxima autoridad de
Según recordó, “esta situación disparó una serie de acciones para poder contener el impacto por un riesgo que estaba vinculado con la parte reputacional, operacional y comercial.”
En definitiva, de acuerdo a las palabras de Aranguren, el imprevisto episodio les permitió “aprender la lección” para poder manejar circunstancias futuras que, de hecho, ocurrieron, como inspecciones, multas y congelamientos de precios de los combustibles, entre otras.
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