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Los especialistas del sector valoran la impronta de la modalidad de “cheque electrónico”, pero advierten que todavía, “el sistema de software y conectividad no resulta suficiente para un desarrollo pleno de estas operaciones”.
Mientras que el Banco de la Provincia de Buenos Aires, anunció recientemente que se encuentra activo el procedimiento denominado “E-cheq”, que busca según el banco, “potenciar la utilización de entornos digitales”, el abogado Martín Matzkin, advirtió que “es preciso que se haga hincapié en la agilización de las herramientas tecnológicas de conectividad y de pago electrónico”.
Aseguró que “hay plataformas que funcionan con severos problemas en línea con los bancos estatales” y como usuario de estas operatorias, expresó a este medio que “se debería impulsar un canal de e-commerce para las Estaciones de Servicio”.
Al respecto, explicó que “está muy bien planteada la iniciativa del cheque electrónico, pero se tropieza con las deficiencias que el país tiene en materia de software”, y detalló que “son varias opciones de pago digital, que no se adaptan a los requerimientos en materia de funcionamiento ágil para el consumidor”.
Reiteró que “sería ideal abrir una billetera virtual para las expendedoras, que sea administrada de manera particular por un emprendedor” y afirmó que dicho proyecto es “perfectamente aplicable porque como no están registradas en el BCRA, permite la iniciativa privada”.
Por su parte, el Presidente de la Federación Empresaria de la Provincia de Buenos Aires, Camilo Alberto Kahale, defendió la propuesta de cheque electrónico y dijo a surtidores.com.ar, que “es de suma utilidad en el contexto actual. No sólo porque digitaliza operaciones, sino porque también agiliza procesos que de lo contrario serían muy burocráticos. Hoy las pymes necesitan soluciones inmediatas, y este sistema responde a esa urgencia”.
Agregó que se trata de una herramienta con muchos puntos a favor ya que facilita la negociación, y al realizarse de manera electrónica y remota, reduce costos operacionales de traslado y verificación de documentos y mantiene el carácter de título ejecutivo, por lo cual tiene validez legal.
Detalló además que mejora la gestión del producto: se discontinúan los defectos formales en los cheques, potencia la utilización de entornos 100 por ciento digitales, reduce la afluencia de los clientes a las unidades de negocios, amplía las herramientas para la autogestión transaccional de cuentas y disminuye los costos, mitigando riesgos asociados a la operatoria de cheques, tanto para el Banco como para clientes.
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