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Según la información oficial difundida por el Ente Nacional Regulador del Gas, la infraestructura destinada a camiones y ómnibus de corta y larga distancia muestra un crecimiento inédito, tanto en cantidad de bocas operativas como en proyectos en trámite.
Actualmente existen 516 Estaciones de Servicio vinculadas al expendio de GNC para transporte pesado en distintas instancias administrativas, de acuerdo a datos oficiales a los que tuvo acceso Surtidores. De ese total, 246 ya se encuentran formalmente habilitadas para cargar vehículos de gran porte, mientras que 270 están en proceso de adecuación y aprobación ante las distribuidoras correspondientes. El número refleja la magnitud de la transformación en marcha y anticipa una ampliación sustancial de la red en el corto y mediano plazo.
El detalle por distribuidora exhibe un despliegue territorial amplio y heterogéneo. En la región centro se contabilizan 91 estaciones, de las cuales 66 ya están habilitadas y 25 permanecen en proceso. El litoral presenta el mayor volumen total con 92 instalaciones, 34 operativas y 58 en trámite. En NOA se registran 75 estaciones, 26 habilitadas y 49 en proceso. BAN suma 57 (31 habilitadas y 26 en curso), GasNea 54 (7 habilitadas y 47 en trámite), Camuzzi Pampeana 77 (44 habilitadas y 33 en proceso), Camuzzi Sur 9 (1 habilitada y 8 en trámite), Cuyana 31 (28 habilitadas y 3 en proceso) y en el área metropolitana 30 (9 habilitadas y 21 en trámite). El total nacional consolida así un mapa en plena expansión que atraviesa las principales rutas productivas del país.

La aceleración de las habilitaciones está directamente vinculada a la implementación de la Norma NAG-420, que establece los requisitos técnicos y de seguridad que deben cumplir las estaciones para abastecer unidades de gran porte. Esta reglamentación fijó estándares específicos en materia de caudales de despacho, infraestructura, seguros y condiciones operativas, generando un marco claro para la inversión privada. A partir de su entrada en vigencia, numerosas estaciones iniciaron procesos de adecuación para incorporarse formalmente al sistema de carga para transporte pesado.
El crecimiento no responde únicamente a una decisión regulatoria. El factor económico aparece como el principal motor de la reconversión. El diferencial de costos entre el GNC y el gasoil representa un incentivo determinante para las empresas transportistas, especialmente en un contexto donde el combustible constituye uno de los componentes más sensibles de la estructura logística. Diversos análisis sectoriales indican que el uso de gas natural puede reducir de manera significativa el costo por kilómetro recorrido, mejorando la competitividad de las flotas y generando previsibilidad en la planificación operativa.
A este escenario se suma la disponibilidad de gas natural en el país, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta y la ampliación de la infraestructura de transporte. La posibilidad de canalizar esa producción hacia el sector logístico refuerza la estrategia de sustitución de combustibles líquidos importados y fortalece la balanza energética. En este contexto, el despliegue de estaciones para transporte pesado aparece como una pieza clave dentro de una política más amplia de aprovechamiento del recurso gasífero.
La expansión de la red también impacta en la dinámica de las Estaciones de Servicio. Para muchos operadores, la incorporación de surtidores de alto caudal y la adaptación de sus instalaciones representa una oportunidad de diversificación y aumento de volumen. El transporte pesado demanda mayores tiempos de permanencia y volúmenes superiores por carga, lo que modifica la lógica comercial tradicional enfocada en el segmento liviano.
El fenómeno tiene además un componente ambiental que gana peso en la agenda pública y empresarial. El gas natural presenta menores niveles de emisiones de partículas y óxidos de nitrógeno respecto del diésel, contribuyendo a reducir la huella de carbono del transporte. Si bien no se trata de una solución definitiva en términos de descarbonización, se posiciona como una alternativa de transición que combina ventajas económicas con mejoras ambientales concretas.
Las proyecciones oficiales anticipan que el número de estaciones habilitadas continuará creciendo durante los próximos años. Si el ritmo actual de aprobaciones se mantiene, la red podría duplicar su capacidad operativa en el corto plazo, consolidando una cobertura nacional capaz de sostener una demanda creciente de camiones y buses a gas. Este escenario abre un nuevo capítulo para el sector energético y logístico argentino, donde la infraestructura de GNC deja de ser complementaria para transformarse en un eje estratégico.

CORREDORES DE GNC AL ALCANCE DE UN CLICK
En paralelo a la expansión física de estaciones, el ENARGAS puso a disposición de transportistas y público en general un mapa interactivo de Estaciones de Carga de GNC de todo el país, disponible tanto en su sitio web oficial como en la aplicación móvil del organismo. Esta herramienta digital reúne todas las bocas de expendio de gas natural comprimido, permite identificar con claridad cuáles están habilitadas para atender vehículos pesados y ofrece funciones útiles como la medición de distancias entre estaciones para planificar recorridos con mayor precisión.
La disponibilidad de este mapa no solo aporta transparencia, sino que se convierte en un instrumento clave para operadores logísticos y empresas transportistas que deben gestionar sus rutas con eficiencia y minimizar riesgos de desabastecimiento. La funcionalidad de cálculo de distancias entre estaciones y la identificación de las habilitadas para transporte pesado permiten una planificación más estratégica, especialmente en corredores donde la autonomía y la oferta de combustible son determinantes para la operación diaria.
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