Activar/Desactivar Leer Página
El ex secretario de energía, Jorge Lapeña, explicó que la falta de combustibles se debe a una fuerte caída en la producción de hidrocarburos y aseguró que en algunos pozos petroleros se extrae un 27 por ciento menos. Aconsejó elevar los precios de surtidor para hacer rentable la importación
Uno de los ocho ex secretarios de energía que elaboraron un extenso y profundo informe sobre el estado de la matriz energética nacional en Argentina, Jorge Lapeña, explicó en dialogo para surtidores.com.ar los motivos por los cuales la situación de abastecimiento se está complicando cada vez más.
Mostrando algunos números del sector, el ex funcionario informó que el procesamiento de crudo se vio fuertemente perjudicado por los conflictos originados en el sur, que provocaron una caída productiva del 4 por ciento durante el primer semestre, en comparación con igual periodo del año anterior. Además adjudicó el descenso de stock al 27 por ciento menos de crudo que se extrae en los pozos de Cañadón Seco, Santa Cruz.
A estas pérdidas productivas se sumó la caída persistente de nuestra producción petrolera nacional que es crónica y obedece a la caída de las reservas comprobadas , agregó Lapeña, quién además criticó drásticamente las políticas gubernamentales tomadas en los últimos años.
La oferta de naftas y gasoil, que durante el año anterior habían crecido en el orden del 2 por ciento, ya resultaba deficitaria comparada con una demanda que lo hacía al 8. Evidentemente, por los motivos mencionados y su extensión en el tiempo, se harán sentir sus efectos sobre todo el sistema logístico que ya venía trabajando en forma ajustada. Si bien se observa que en el periodo enero-mayo de este año hubo un esfuerzo por recuperar la producción en naftas y gasoil, a diferencia de 2010, así y todo no alcanza para responder las necesidades del mercado, precisó.
Por otra parte, este año hubo algunas transacciones de activos entre compañías como la refinería de San Lorenzo que hoy pertenece Oil combustibles, que afectaron el nivel operativo de las plantas reduciendo la capacidad instalada a un 80 por ciento promedio.
Para el experto en energía, los valores de los combustibles importados (gasoil y naftas) más la carga impositiva correspondiente y los costos de comercialización y bonificaciones a los expendedores, superan largamente los precios de venta internos de los mismos productos en el mercado local. Estimo que el gasoil importado debería ser comercializado en surtidor a aproximadamente 5.20 $/litro, propuso Lapeña como medida para estimular la importación y obtener combustible en el corto plazo.
Las autoridades deben recapacitar sobre su rol en la prevención y corrección de estos sucesos aberrantes, dijo. Y exigió evitar que esta situación se siga sosteniendo por falta de acción estatal.
DEJANOS TU COMENTARIO!