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El reacomodamiento de los precios de los combustibles permitió recuperar parte del atraso frente a la inflación y normalizar la relación con las referencias internacionales.
El 2025 dejó atrás uno de los períodos más distorsionados para el mercado de combustibles. “Los precios domésticos ya convergieron con las referencias internacionales”, resumió el exsecretario de Energía Daniel Montamat, al analizar el informe de actividad y precios de la energía elaborado por la consultora Montamat y Asociados. Ese proceso de convergencia fue clave para que las Estaciones de Servicio comenzaran a recomponer una ecuación económica que venía muy deteriorada.
El informe señala que la Argentina cerró el año con producción récord de petróleo, alcanzando en octubre más de 860000 barriles diarios, el nivel más alto desde 1998, impulsado por Vaca Muerta, que ya representa cerca del 65 por ciento del total nacional. “Este salto productivo permitió saldos exportables inéditos”, destacó Montamat, al proyectar un superávit de la balanza comercial energética superior a los 8000 millones de dólares.

Ese desempeño se dio en un contexto de precios internacionales a la baja. “El promedio del petróleo pasó de más de 70 el año pasado a valores en torno a los 60 y pico en 2025”, explicó el analista. Para el mercado interno, esa caída fue determinante para mejorar el margen de refinación y, en consecuencia, darle algo más de oxígeno a la comercialización minorista.
En los surtidores, los números reflejan el reordenamiento. Según el informe, los precios de los combustibles acumularon subas superiores al 40 durante el año, frente a una inflación cercana al 31. “Hubo una recomposición del retraso que tenían los combustibles, en especial el gasoil”, señaló Montamat.

El documento también advierte que este ajuste se produjo sin que todavía se haya recompuesto plenamente el componente impositivo del precio final, un dato relevante para entender por qué la corrección no fue aún mayor. Aun así, la convergencia permitió estabilizar la relación entre costos, precios y márgenes, luego de varios años de fuertes descalces.
El informe subraya que la baja del precio del crudo local, en sintonía con el mercado internacional, fue un factor central. “La caída del barril mejoró el margen de refinación y eso impactó positivamente en la ecuación económica de las Estaciones de Servicio”, explicó Montamat, al analizar la dinámica de la cadena.

De cara al próximo año, las proyecciones del estudio anticipan un escenario de mayor estabilidad. Las referencias internacionales del petróleo se ubican en torno a los 55 dólares, presionadas por una menor demanda global y un aumento de la oferta. “Como somos tomadores de precio, vamos a tener que ser más competitivos en costos”, advirtió el ex funcionario, al vincular ese desafío con la necesidad de bajar el costo del financiamiento, mejorar la logística y ganar eficiencia en toda la industria.
En ese marco, Montamat dejó una señal clara para el mercado interno: “Con una economía más estable y sin sobresaltos cambiarios, los precios de los combustibles deberían mantenerse sin cambios o incluso ajustarse levemente a la baja”.

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