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La expansión del dinero plástico y la reciente adquisición de compañías clave del sistema de pagos reavivaron un reclamo histórico de las Estaciones de Servicio: los plazos de acreditación y las comisiones que pagan por cada operación.
Visa anunció la compra de Prisma Medios de Pago y Newpay, dos empresas centrales del sistema argentino. La operación fue presentada como una apuesta estratégica para acelerar la innovación en medios de pago y consolidar el crecimiento del sector en el país.
Mientras el negocio financiero se reconfigura, desde Federación de Entidades de Combustibles advierten que el problema estructural para las estaciones no es la tecnología sino la regulación. La entidad inició en 2018 una demanda contra entidades emisoras de tarjetas de crédito por lo que considera abusos en costos y comisiones.

Según las últimas actuaciones, la causa continúa en trámite en la Justicia Comercial, con pericias contables incorporadas para determinar el impacto concreto de los aranceles y los plazos de acreditación en la ecuación económica de las estaciones. Desde la federación señalan que, más allá de ajustes normativos parciales en los últimos años, persisten diferencias que generan un perjuicio financiero sostenido.
El eje del planteo judicial apunta a dos aspectos: el nivel de las comisiones y los tiempos de acreditación. Alberto Boz, presidente de FAENI, explicó que la situación se volvió más compleja con la proliferación de billeteras virtuales.
En diálogo con Surtidores, detalló que cuando un cliente paga con tarjeta de crédito directamente en la estación, la acreditación suele concretarse en un plazo que oscila entre cinco y ocho días. Sin embargo, si esa misma tarjeta está asociada a una billetera virtual, el comercio puede cobrar entre 15 y 18 días después, con comisiones más elevadas.

Boz cuestionó que el Banco Central de la República Argentina no establezca criterios uniformes para todas las modalidades de tarjeta de crédito, independientemente del canal de pago utilizado.
En el caso de las Estaciones de Servicio, la problemática se profundiza por la estructura del negocio. Los márgenes son acotados, lo que impide trasladar los mayores costos financieros al consumidor. A diferencia de otros rubros, no es posible aplicar recargos diferenciados según el medio de pago.
Desde FAENI sostienen que la demanda judicial sigue su curso como herramienta para lograr un esquema más equilibrado. “Nosotros somos quienes ponemos el posnet y asumimos el costo financiero. Si cobramos más tarde y con mayor comisión por el mismo plástico, la rentabilidad se vuelve cada vez más estrecha. Por eso la Justicia tiene que avanzar y el regulador tiene que entender que en el medio estamos las Estaciones de Servicio”, concluyó Boz.
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