Activar/Desactivar Leer Página
Los expendedores trazaron un mapa sobre las críticas consecuencias que depara la escasez de naftas y gasoil en la actividad. El informe elaborado por
La entidad señala que no tener combustible impacta en diversos factores, aunque apunta principalmente a la estabilidad laboral. Hay casos de francos y licencias adelantadas, se acota el horario de trabajo cerrando de noche, estaciones duales pasan personal al sector de GNC, y comenzaron algunas desvinculaciones. Hay casos paradigmáticos como una estación en Dorrego que cierra hasta en horas de la siesta, apunta el texto. Para mitigar la desazón que produce este escenario, los estacioneros están gestionando con
El escrito manifiesta que la situación de trabajar con muchísima presión durante varias horas o días, y luego no tener trabajo, provoca desgaste, cansancio en el personal e inestabilidad familiar por la posible pérdida de la fuente laboral o dudas sobre el futuro de la empresa. Hay una desmotivación muy difícil de revertir, dado que en los momentos de no tener producto, se observan situaciones de desgano, desidia y conflictividad entre los mismos compañeros.
La presión social y la actividad acotada a pocas horas desata una atención con maltrato. Esta conflictividad hace que se produzcan errores y equivocaciones de todo tipo, que generan un costo de faltantes, vueltos mal dados, diferencias de stock, roturas y perdidas de material de trabajo, etc. Esta sobrecarga de tareas hace desaparecer la calidad del servicio, dado que solo se prioriza la rápida atención, donde el ingreso por el servicio, como las propinas, desaparecen.
Los empresarios advierten que los costos de operación igual deben ser afrontados, lo que impacta directamente en las ventas y sus márgenes, poniéndolos en riesgo de subsistencia. Esta es la razón por la cual han cerrado el 30 por ciento de las estaciones de la provincia, y se calcula que esta tendencia seguirá, provocando una mayor concentración de este mercado. Entre los costos de operación que crecen exponencialmente en esta situación son los servicios de vigilancia y seguridad, la electricidad, el impuesto al cheque, costos de mantenimiento de surtidores, eléctricos e instalaciones.
El contexto reduce además las ventas indirectas ya que el cliente no consume lubricantes, aditivos, leña, hielo y menos aun artículos en los mini mercados. Estas ventas representan una porción relevante en el negocio, por lo que su reducción impacta fuertemente en la rentabilidad final. Las consecuencias también resienten las ventas con tarjetas. Las altas comisiones y plazos de pago no menores a 21 días, impactan no solo en la rentabilidad sino en la previsibilidad financiera, ya que el capital de trabajo aumenta drásticamente. Estos factores hacen imposible trabajar con esta forma de pagos.
Los expendedores concluyen que este panorama provoca que las estaciones deban trabajar bajo un clima de crisis con sus aumentos de operación y reducción de personal, provocando una fuerte incertidumbre en el futuro de sus negocios. La rentabilidad se ve afectada por estos aumentos de costos, reduciendo el beneficio en proporciones mayores a los aumentos de costos.
En este sentido, el informe sostiene finalmente que la consecuencia a futuro de esta situación se da en que solo será posible mantenerse en el rubro vendiendo un volumen alto de combustible, lo que solo será viable en determinados puntos de ventas, de propios y de petroleras.
DEJANOS TU COMENTARIO!