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Salvo las que forman parte de una red oficial, la mayoría de las estaciones de servicio suspendieron el pago con tarjetas de crédito, una decisión que implica aumentar el volumen de billetes. En este contexto las recaudadoras de caudales ya son parte del movimiento cotidiano
Las estaciones de servicio sufren las derivaciones de la escasez de combustibles. Buscan soluciones para soportar este momento lo más estoicamente posible y en ese contexto muchas, la gran mayoría, decidieron retocar algunos aspectos que impactan negativamente en su rentabilidad.
Uno de estos ajustes es la suspensión momentánea del pago de la carga de naftas o gasoil con tarjetas de crédito. La demora en la acreditación de casi treinta días y el porcentaje de descuento por la venta, sumado a la carga impositiva de la operación, desalienta a los empresarios aceptar el mecanismo de pago.
Sin la vigencia de los plásticos, los billetes abultan los bolsillos de los playeros. Es que cuando hay combustibles para despachar la existencia se agota a las pocas horas y poco importa si para llenar el tanque hay que desembolsar cash, lo importante es cargar.
Si antes, la relación entre moneda y tarjetas era 50 y 50, ahora el efectivo trepa al 90 por ciento de las operaciones. Por un lado es beneficioso para el operador, que evita gastos innecesarios por la intermediación, pero se transforma en un problema al momento de trasladarlo a los bancos. En este contexto, las empresas recaudadoras de caudales comenzaron a jugar un papel fundamental y ya son parte del movimiento cotidiano de cualquier estación.
La seguridad es esencial y no se puede arriesgar, explicó un estacionero que utiliza este servicio desde hace un tiempo. El costo no incide si se compara con lo que implicaría perder la cobranza además de poner en peligro la integridad de quienes nos ocupamos de esa tarea, agregó.
Concientes de esta situación, las entidades que nuclean a expendedores celebraron convenios con firmas transportadoras para que el servicio sea más accesible y generalizado con soluciones a medida de la actividad. ¿De que se trata? Una vez que el dinero se retira de la estación de servicio se coteja por personal especializado y se deposita al día siguiente en el banco del expendedor. La operatoria, que se filma para despejar cualquier duda que surja durante el recuento, cuenta además con un seguro desde el momento mismo que el camión de caudales se retira de la estación de servicio. Se puede instalar como opcional una caja de seguridad para que se deposite la recaudación durante el día y cuyas llaves de apertura están en poder de la empresa.
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