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Mientras el Gobierno mantiene el tope inflacionario y no habilita nuevos incrementos, los estacioneros aplican ajustes por cuenta propia para sostener la paz laboral.
El panorama laboral en las Estaciones de Servicio está atravesado actualmente por un escenario en revisión. A la denuncia formal de los convenios colectivos de trabajo por parte de los gremios del sector se suma ahora la demora del Ministerio de Capital Humano en homologar los acuerdos salariales pactados, lo que deja a miles de trabajadores sin certezas sobre sus ingresos y a los empresarios sin respaldo legal para aplicar aumentos.
Desde hace meses, las organizaciones sindicales que encabeza Carlos Acuña —en representación de SOESGYPE y FOESGRA— reclaman al Gobierno que avance con la revisión de los compromisos vigentes, argumentando que se encuentran vencidos. En paralelo, y bajo el criterio de que las paritarias no pueden superar la pauta inflacionaria oficial, la autoridad de aplicación mantiene congelada la aprobación de los acuerdos presentados.

Esa doble parálisis provocó una situación de imprevisibilidad. Al respecto, el abogado especialista en temas laborales del sector, Francisco Berdaguer, explicó en diálogo con surtidores.com.ar que “lo que está hoy candente es el ajuste salarial, donde el Ministerio solo autoriza aumentos que no excedan la pauta inflacionaria. En nuestro caso, el sindicato decidió denunciar los convenios colectivos con la intención de negociar nuevos términos y condiciones, pero no hay avances concretos. No hay obligación legal de dar aumentos y el gremio, por ahora, no quiere discutir salarios: quiere discutir convenios”.
Para el especialista esta combinación de factores “genera incertidumbre a los empleados”. Según analizó, “los estacioneros mostraron empatía y están acompañando la coyuntura aplicando actualizaciones a cuenta de futuros aumentos. Es una decisión voluntaria de los empresarios que entienden la situación del trabajador, pero también piden que se comprenda el contexto del negocio”.
En los hechos, la falta de confirmación de los acuerdos no solo impide que los incrementos tengan efecto legal, sino que además frena cualquier posibilidad de recomposición real del salario frente a la inflación acumulada. En varios sectores, la tardanza del Ministerio supera los plazos establecidos, generando un escenario de “homologación tácita” que deja a las partes expuestas a conflictos judiciales.
En este marco, las entidades gremiales sostienen que los convenios en ultraactividad ya no reflejan las condiciones actuales del trabajo en las Estaciones de Servicio. “Mientras tanto el empresario hace malabares para mantener fuentes laborales y el valor adquisitivo del salario en un contexto recesivo y de pérdida de rentabilidad”, sentenció Berdaguer.

“Considero que, en la actualidad, no es necesario ni conveniente abrir la discusión de los convenios colectivos, ya que esto implicaría que ambas partes signatarias —patronal y sindical— deban sentarse a revisar distintos aspectos del negocio”, agregó el letrado, al tiempo que sentenció: “este proceso requiere tiempo para análisis y debate. Si bien el sindicato presentará sus peticiones, el sector empresarial también deberá plantear las suyas, dado que la industria necesita ajustar condiciones para adaptarse a la realidad, incorporar nuevas tecnologías y responder a los cambios en los hábitos de los consumidores”.
Para cerrar, Berdaguer resumió el cuadro actual con una advertencia: “Habrá que ver qué pasa, pero en lo inmediato no hay nada concreto. El Estado no define, el sindicato no negocia salarios y los empresarios hacen lo posible por acompañar a su gente sin romper el equilibrio financiero. Todo esto deja al sector en una zona gris, donde la incertidumbre es la única certeza”.
El tema es así: TENEMOS QUE COBRAR INSALUBRIDAD, porque tanto en las estaciones de servicio, como en los edificios de cocheras, garages, etc, entran y salen autos, que emanan gases tóxicos que son camcerígenos.
Además, otro plus por reconocimiento a tener titulo secundario porque eso fomenta terminar los estudios y se reconoce al que los completó.
Además, estamos i horas en un puesto de trabajo, no estamos ni 5 ni 6 horas, 8 horas es muchísimo, una locura.
Asi que estaría bueno que se pongan las pilas y piensen en el trabajador, y dejen de llevarse tanta plata porque cuando se mueran no se van a llevar ni un peso.
Tener en cuenta además al que tiene hijos, familia, y paga alquiler, ya que hoy día comprar una casa es muchísimo mas caro y difícil que décadas atrás, además hay que comprar ropa,etc. Tener en cuenta todo eso y más.
Argentina para los argentinos, tenemos que desearnosblo mejor porque vivimos en esta bendita tierra y patria dada por Dios.
Lo que molesta es que tipos que ganan varias decenas de millones por mes, lloren miseria
Buenos tardes va hacer 1 año que por el tratamiento de que vulva hacer insalubre fue tratado el 8 de noviembre del año pasado y como siempre todo queda en la nada muchas gracias
Y para cuando el aumento para los trabajadores
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