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Los últimos aumentos de precios de los combustibles desfasaron las pizarras de las marcas al punto que en algunos casos por la misma nafta se paga hasta 60 centavos de diferencia por litro. Las estaciones más baratas agotan su existencia rápidamente y deben reponer su stock a diario
Luego de finalizado el último congelamiento de precios de los combustibles dispuesto por
Si bien es un deseo unánime de las empresas, la decisión de acercar los valores al contexto regional no es sincrónica generando asimetrías en los productos que ofrecen las estaciones de servicio de hasta un 15 por ciento. En la nafta súper, por caso, bocas de expendio lindantes pero de distinta marca, ofrecen el litro del mismo tipo de combustible a 5 pesos y a 4.40.
En el podio de los precios la debutante Oil se ubica al tope de las más caras seguida de cerca por Shell y Petrobrás. YPF es la más barata del mercado y Esso unos centavos por encima. La estrategia comercial de la ex petrolera estatal implica estaciones llenas a toda hora y quiebres de stock a diario.
La imposibilidad de atender tanta demanda genera el corrimiento del consumo a otras marcas. Para la mayoría de los automovilistas la premisa es cargar, buscan la nafta más barata pero cuando no hay existencia lo hacen en el surtidor más próximo sin reparar en el precio del hidrocarburo. Si se toma en cuenta que la diferencia en la súper llega hasta los 60 centavos se deduce que en un año, el gasto en combustible se puede acrecentar hasta la nada despreciable cifra de 3.000 pesos.
La falta de disponibilidad también promueve la utilización de productos de mayor calidad pero por ende más costosos. Es habitual llegar al surtidor y no encontrar la nafta buscada debiendo abastecerse de Premium que cuesta 1 peso más. Lo mismo ocurre en el caso del diesel aunque en este caso la brecha se estira hasta 1.50 pesos.
Tal situación provocó que Mendoza a partir de hoy, los expendedores deberán informar con carteles si se acabó el combustible por tipo de calidad. La medida ordenada por
“Suele ocurrir que el consumidor realiza una larga cola en el acceso a la estación de servicio, y recién luego de una considerable espera y cuando se encuentra próximo a la bomba de combustible, es informado verbalmente de las citadas restricciones“, se reconoce en los fundamentos de la resolución, que remite a lo dispuesto en los artículo 4 y 8 bis de
Tanto dicha ley como
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