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Miércoles, 06 de marzo 2019

Ley Tributaria

Estaciones de Servicio: El problema de ser PyME pero no parecerlo

Para la AFIP, muchas estaciones se categorizan exclusivamente por facturación en rangos que no les corresponden y con ello se ven privadas de acceder a beneficios que pueden estar disponibles para pequeñas y medianas empresas

Por Surtidores

Por: Marcelo Saleme Murad

Las Estaciones de Servicio tienen una especial “percepción” por parte del público: no parecen PYMES. Su superficie, su imagen, la gente que circula en torno a ellas, y el monto de dinero que “mueven”, las hace ver grandes, cuando la realidad es que la mayoría de ellas no lo son.

Pero el tema preocupante es que tampoco el Gobierno de turno las cataloga como tales. El tratamiento impositivo que reciben es generalmente más propio de grandes empresas que de PYMES. Así nos sucedió muchas veces al ir a la AFIP a tratar de “convencer” a los funcionarios de que las Estaciones de Servicio no son petroleras; sino que son expendedores que, en la totalidad de los casos, se quedan con un exiguo margen de rentabilidad; frágil y variable; y que en muchos casos, el combustible que venden no es de la propia empresa sino, precisamente, de la petrolera que las embandera.

Me refiero a la modalidad “consignado” que tienen muchas estaciones; lo que implica que vendan “por cuenta y orden” de la compañía que les da la bandera.

Uno de los temas que se plantea con frecuencia es que las autoridades de aplicación tributaria consideran la facturación bruta como base para calcular impuestos y beneficios fiscales, sin considerar que en realidad la facturación propia de la estación es la comisión que perciben, y no la venta total.

Así entonces, nos encontramos que para AFIP, muchas estaciones se categorizan exclusivamente por facturación en rangos que no les corresponden; y con ello se ven privadas de acceder a beneficios que pueden estar disponibles para PyMES.

Es lo que sucede, por ejemplo, con la compensación del impuesto a los créditos y débitos bancarios (comúnmente llamado “impuesto al cheque”), que para el caso de las micro y pequeñas empresas puede compensarse 100 por ciento con el impuesto a las Ganancias, es decir, que tiende a ser neutro; pero este beneficio no se extiende al resto de las categorías de empresas.

Pero es del caso señalar que el monto de facturación no refleja ni las ganancias, ni la facturación propia de la empresa dedicada al expendio de combustibles por cuenta y orden de la petrolera.

Si tomamos en cuenta que una estación de servicio que trabaje con el sistema de consignación maneja un margen de entre un 8 y un 10 por ciento; solamente el impuesto a los créditos y débitos bancarios le lleva un 15 por ciento de sus ingresos propios. Un costo imposible de afrontar.

En la última actualización realizada en relación a la categorización de las empresas según facturación (Resolución 154/2018 SePYME), es considerada micro empresa la empresa comercial  cuyas ventas totales anuales no superen los $15.800.000; y es considerada pequeña empresa, la empresa comercial cuyas ventas totales anuales no superen los $95.000.000 (las ventas se toman por facturación)

Llevados éstos números a las Estaciones de Servicio, veremos que una facturación de $1.316.666 mensual, equivale (en promedio) al expendio de 33.000 litros de combustible (precio promedio $40/l).  Esta sería una Micro Empresa para AFIP.

Y para ser pequeña empresa, no debería sobrepasar una facturación mensual de $7.916.666; lo que equivale a 198.000 litros de combustible (precio promedio $40/l).

En ninguno de ésos casos puede sobrevivir una Estación de Servicio, que necesita para ser rentable expender no menos de 200/250.000 litros por mes, según las tradicionales estimaciones del sector.

Así entonces, según la letra de la norma, ninguna Estación de Servicio que se desempeñe dignamente puede acceder –prima facie- al beneficio impositivo, a pesar de que incluso venda por su cuenta. Menos aún si lo que vende es consignado. Esto es una injusticia.

Desde las Cámaras del sector nos ha tocado participar en negociaciones a fin de lograr que AFIP y distintas reparticiones nacionales y provinciales, tengan regímenes tributarios especiales para las Estaciones de Servicio, pues es una empresa con muchas particularidades. La tarea de las Cámaras que nuclean a los empresarios del sector, debe ser principalmente concientizar a las distintas reparticiones públicas sobre las peculiares características de ésta empresa, que, como decimos, a pesar de ser por facturación propia y rentabilidad micro o pequeñas empresas, en su mayoría, son siempre percibidas como grandes , perdiendo muchos beneficios que naturalmente les corresponderían.

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