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Un proyecto oficial para ampliar los canales de comercialización de remedios de venta libre encuentra reparos entre los expendedores de combustibles, que no ven en esa posibilidad una alternativa capaz de mejorar la rentabilidad de las tiendas de conveniencia.
La posibilidad de que las tiendas incorporen medicamentos de venta libre no convence a las estaciones de servicio. Aunque el Gobierno analiza una flexibilización que ampliaría los canales de despacho de estos productos, los empresarios del combustible consideran que la iniciativa no aportaría un beneficio económico significativo y sostienen que las farmacias deben continuar siendo el ámbito natural para su operación.
La propuesta forma parte del nuevo paquete de reformas que impulsa el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger. Entre las medidas en análisis figura la posibilidad de habilitar la venta de medicamentos sin receta en establecimientos distintos de las farmacias, junto con otras modificaciones orientadas a reducir regulaciones en diversos sectores de la economía.

En ese contexto, el presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Jujuy, Hugo Moisés, marcó diferencias con la iniciativa y dejó en claro que, si bien el sector acompaña muchas de las medidas destinadas a simplificar normas, considera que existen actividades que requieren un conocimiento específico y una estructura profesional que debe preservarse.
“No nos parece pertinente avanzar sobre la actividad de otros profesionales que se formaron y que tienen la experiencia para vender un producto específico“, afirmó el dirigente en diálogo con Surtidores.
Para el estacionero, el debate no gira únicamente en torno a la posibilidad de ampliar la oferta comercial de las tiendas de conveniencia. A su entender, los medicamentos, aun aquellos que pueden adquirirse sin receta, forman parte de un rubro estrechamente vinculado al cuidado de la salud y requieren un ámbito manipulación adecuado.
La postura también está respaldada por un análisis económico. Si bien las tiendas ganaron protagonismo en los últimos años y hoy representan una fuente adicional de ingresos para muchas estaciones de servicio, el dirigente descartó que la incorporación de analgésicos, antiácidos o antigripales pueda modificar la ecuación del negocio.
“Cuando uno hace las cuentas, es muy relativo pensar que vender remedios en un minimercado vaya a recuperar rentabilidad o fidelizar clientes. En el balance, no significaría un negocio importante “, señaló.
Las estaciones de servicio vienen ampliando su oferta con cafeterías, alimentos, bebidas, promociones y distintos servicios que buscan generar mayor permanencia de los clientes y diversificar la facturación. Sin embargo, desde la entidad jujeña entienden que esa evolución debe desarrollarse dentro de actividades compatibles con la naturaleza del negocio y sin superponerse con profesiones que cuentan con una regulación específica.
Moisés recordó que no es la primera vez que la cámara fija posición frente a iniciativas que buscan ampliar las posibilidades comerciales. Como antecedente mencionó el debate sobre el delivery de combustibles, una alternativa respecto de la cual también manifestó reservas, aunque en ese caso por cuestiones vinculadas con la seguridad de la operatoria.
Aclaró que ambas situaciones responden a realidades completamente distintas, pero sostuvo que existe un criterio común: antes de incorporar nuevas modalidades es necesario evaluar si representan un beneficio concreto para los operadores y si resultan compatibles con las características propias de cada actividad.
Lejos de considerar la venta de medicamentos como una oportunidad para mejorar los ingresos, el dirigente entiende que las prioridades del sector se centran en fortalecer la rentabilidad de la actividad principal, consolidar el crecimiento de las tiendas de conveniencia con propuestas acordes a su perfil comercial y generar condiciones que permitan seguir invirtiendo en infraestructura y servicios.
“No vemos que esa posibilidad cambie la ecuación de una estación de servicio. Hay profesionales preparados para esa tarea y creemos que deben seguir siendo ellos quienes comercialicen este tipo de productos“, concluyó Hugo Moisés.
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