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El Gas Natural Comprimido o Gas Vehicular es un combustible que por sus características no afecta el medioambiente, no es tóxico, y solo puede presentar algún riesgo de salud si estuviese presente en altas concentraciones en un lugar cerrado que pueda causar asfixia a través de la depresión del nivel de oxígeno.
Respecto de las emisiones al aire, las partículas que emite el escape de los vehículos a gasoil han merecido su clasificación como contaminante tóxico del aire, y que constituye un flagelo que atenta contra la salud pública en un grado mayor al del hábito de fumar. En general puede afirmarse que el gas natural ofrece ventajas de mucha menor contaminación en el ciclo de vida de los combustibles o sea en el ciclo que empieza en la extracción del petróleo y gas natural hasta su uso final.
En el caso de los combustibles líquidos, las pérdidas de estos pueden contaminar grandes extensiones de suelo y se infiltran muy profundamente hasta llegar a los aquíferos. En los últimos años la situación de contaminación producida por las naftas modernas publicitadas como ecológicas, conteniendo moléculas de oxígeno provenientes de aditivos (MTBE), han traído problemas en caso de pérdidas que han terminado por acabar con poblados en donde ha sido imposible procesar el agua contaminada de las napas.
Respecto de una pérdida de gas natural de un gasoducto o estación de compresión, no existe riesgo de contaminación de agua o suelo. Además debido a que el gas natural es más liviano que el aire, en caso de pérdida, el gas natural se mezcla rápidamente con el aire y se disipa.
Además promueve ventajas significativas inherentes a la hermeticidad del sistema del GNC y casi ausencia total de compuestos orgánicos volátiles, a diferencia de los líquidos que emiten compuestos orgánicos volátiles en sus escapes y también emisiones de vapores tanto en el momento de la carga del tanque del vehículo como durante la marcha.
Estas emisiones contribuyen a un elevado porcentaje de la contaminación del aire y reaccionan en la atmósfera en presencia de la luz solar para producir ozono a nivel de suelo y posibilitando el “smog fotoquímico“.
En cambio el gas natural comprimido por estar compuesto en un 95% por metano, aprovecha la cualidad de muy alta incapacidad reactiva del metano, lo que implica que el gas de escape de estos vehículos no puede combinarse con los óxidos de nitrógeno para producir ozono a nivel de suelo, lo que repetimos no pasa con las naftas que contienen componentes orgánicos volátiles que son altamente reactivos.
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