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Miércoles, 28 de agosto 2019

Capacitación: ¿Porque mueren las empresas familiares?

Muchas Estaciones de Servicio ostentan esta condición. Un estudio revela que sólo el 35-40 por ciento de ellas sobreviven a la segunda generación, y escasamente entre un 10-15 a la tercera, es decir de cada 20 empresas sólo 3 son operadas por los nietos.

Sebastian Jukic

Por Sebastian Jukic

Si aceptamos estos hechos, se plantean un par de preguntas muy necesarias, ¿por qué mueren las empresas familiares?, ¿qué pueden hacer sus dueños para evitar ser parte de esta lamentable estadística?.

Según estudios realizados por ActionCOACH en diferentes países, el 10 por ciento de estos fracasos se debe a la falta de capacidad del sucesor, el 20 a razones de negocio, el 10 a falta de capital, pero el 60 por ciento de los fracasos se deben a temas puramente personales u organizacionales que son fáciles de resolver si se atacan a tiempo.  Dichos temas personales y familiares son las siguientes:

  • El Ego del propietario, que muchas veces no permite que nadie de su entorno crezca lo suficiente o desarrolle las habilidades necesarias para manejar el negocio.
  • La falta de una estructura organizativa y de programas que permitan la inclusión de los sucesores en la empresa y su rotación en puestos de mando; lo que impide un adecuado desarrollo de las competencias y habilidades necesarias para dirigir una empresa.
  • El hecho de que las necesidades familiares crecen más rápido que la empresa y entonces se desvían recursos que tarde o temprano afectarán la viabilidad económica de la Empresa y su normal crecimiento.

¿Cómo hacer para afrontar a tiempo dichos desafíos y evitar caer en las estadísticas?

No hay soluciones mágicas, pero sí una serie de iniciativas a tomar cuyo cumplimiento aumenta las posibilidades de que nuestros nietos disfruten de la empresa. Ellas son:

  1. Planificar, especialmente la sucesión familiar, y definir objetivos claros para la empresa familiar compartidos por todos. Si bien esto chocará en muchas ocasiones con el fundador o persona a suceder (a nadie nos gusta planificar nuestro relevo, ni abandonar el poder de decisión); el planificar y fijar objetivos genera claridad, previsibilidad y orden.
  2. Fijar reglas y políticas antes de que las situaciones sucedan. Esto es definir con claridad: Quién entra y en qué condiciones, cuál será la posición de la familia política, qué retribuciones habrá para los miembros de la familia que trabajan en la empresa, etc. No son temas agradables, y muchas veces tendemos a evitar el conflicto y lo posponemos… El conflicto aparecerá tarde o temprano, la cuestión es estar preparados para afrontarlos. Es responsabilidad del empresario liderar el proceso, y hacerlo con tiempo suficiente.
  3. Profesionalizar la empresa. Definir funciones, estructura, sistemas, objetivos comunes y particulares, es decir convertirla en una empresa de verdad.
  4. Por último, hay que definir con claridad una Visión de futuro con foco en el crecimiento y desarrollo del negocio, que sirva como marco de referencia para las decisiones estrategias y operativas de la empresa.

Las estadísticas muestran con claridad que los empresarios no saben como afrontar estos problemas por si solos, por lo que la solución es acercarse a un Coach de Negocios, que aportará una perspectiva externa, conocimientos, herramientas y metodologías para planificar y ejecutar una transición ordenada y convertir la empresa familiar en una empresa comercial rentable, bien estructura, sustentable en el tiempo.

Te invitamos a comentar este artículo o para cualquier consulta, comunícate con el COACH de Negocios de ActionCOACH Sebastian Jukic, al Tel 011 15 65171405 e-mail: sebastianjukic@actioncoach.com.

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